Y comenzaron las negociaciones con la intención de formar, lo antes posible, un gobierno estable. En seguida Aberchan se dio cuenta de que no iba a ser fácil, ya que nadie quería gobernar con el GIL. Por un lado, los partidos nacionales (PP y POSE) habían recibido instrucciones claras al respecto.Por otro, la UPM contaba con el apoyo del PP para que Imbroda siguiera optando a la poltrona de la Ciudad.
Aberchan inició el diálogo para formar gobierno casi en el mismo momento en que Román Dobaño viajaba a Madrid para explicar el porqué del apoyo a Aberchan para ser investido presidente. Velázquez, portavoz del PP, apuntaba que su partido estaba abierto al diálogo pero que no gobernaría con el GIL.
Dos días después, fue Mustafa Aberchan quien se desplazó a la capital para explicar a los dirigentes nacionales del PP y del PSOE cuál era su camino a seguir, matizando que contaba con el apoyo del GIL (siete diputados) y del PIM (tres diputados) para formar gobierno. Y se pronunció Imbroda, para manifestar que Dobaño había escrito una página negra en la historia local y afirmar que la UPM se mantendría en la oposición. Por su parte, el máximo representante del GIL en Melilla, Cris Lozano, no se cansaba de manifestar que el GIL entraría en el Gobierno y apostaba porque Aberchan diera cabida a todos los partidos políticos que quisieran figurar en el ejecutivo.
Mustafa Aberchan propuso al PP entrar en el primer gobierno, y Velázquez lo rechazó de plano. De inmediato comenzó a hablarse de moción de censura, que estaría firmada por el PP (cinco diputados), la UPM (tres diputados), el PSOE (dos diputados) y el PIM (tres diputados). Se daba por hecho que Aberchan formaría gobierno con el GIL, algo de lo que no pudo hacerle desistir Ramón Jáuregui a pesar de entrevistarse en Madrid durante tres horas. Dobaño seguía manteniendo con firmeza las razones de su voto «que no tendían a otra cosa que al beneficio de Melilla», y subrayaba que aun era posible un gobierno de concentración.
Por su parte, Enrique Palacios afirmaba que el PIM estaba dispuesto a gobernar con Aberchan pero nunca con el GIL, y Aberchan, sin previo aviso, viajaba a Marbella para entrevistarse con la cúpula del GIL, lo que motivó que dirigentes nacionales del PP afirmaran que todo estaba hecho y que Aberchan había llegado a un pacto con Jesús Gil y Gil, para que la formación política que preside el alcalde de Marbella entrara en el Gobierno, mientras que sólo días después el propio presidente afirmaba que gobernaría con el GIL, aunque dejaba la puerta abierta al resto de los grupos, y a nivel nacional Jáuregui anunciaba la dimisión de Dobaño y Malika Mohamed y la apertura de los consiguientes expedientes, declaraciones que fueron ratificadas por el propio Almunia.
El 10 de julio se informaba que el GIL entraría en el primer gobierno, aunque Lozano desmentía que hubiera existido reparto de áreas.
La ejecutiva de Coalición porMelilla ratificaba en una reunión urgente que Aberchan tenía plenas competencias para negociar con quien quisiera y como quisiera, y el 13 de julio Aberchan y Lozano cerraban la composición del primer gobierno, que duraría hasta el 20 de agosto, en que el presidente de la Ciudad, presionado desde todos los sectores, cesó a consejeros y viceconsejeros del GIL.
El 19 de julio toma posesión el nuevo gobierno con cuatro independientes en su filas, mientras el delegado del Gobierno, Enrique Beamud, insistía en que el Gobierno no iba a recortar competencias por el mero hecho de que el GIL estuviera en el Gobierno.
Después del 20 de agosto se iniciaron nuevas gestiones para la formación de otro gobierno, en esta ocasión centradas en el PIM de Enrique Palacios y en los dos nuevos diputados socialistas (Rafael Hernández y Javier de Pro).
Mientras, continuaban las negociaciones para presentar la moción de censura a Aberchan que no terminaba de cuajar, aunque incluso se llegó a contar con el GIL, muy molesto por su salida del Gobierno por la puerta falsa.
Tras el cese de los diputados del GIL, el PP manifiesta que aceptarían un gobierno presidido por Aberchan y se inicia una nueva ronda de negociaciones, mientras el GIL afirma que formaría gobierno con la UPM y el PIM, lo que les daba doce diputados.
El segundo gobierno se formó con los tres diputados del PIM, a los que posteriormente se sumaron los dos del PSOE, una vez dirimidas las diferencias que habían tenido con la ejecutiva nacional.
Gobierno de mayoría
Mustafa Aberchan dio a conocer un documento para que todos los grupos formaran parte de un gobierno de mayoría absoluta que garantizara la estabilidad de la ciudad. Lo único que consiguió fue la entrada de los dos socialistas, pero el ejecutivo seguía en minoría.
Entretanto GIL, UPM y PP negociaban para presentar una moción de censura que llevaría a Imbroda la Presidencia de la Ciudad. Por otro lado dirigentes de GIL, encabezados por su portavoz Benítez Melul mantenían conversaciones con Aberchan yPalacios para volver a integrarse en el ejecutivo.
Fueron días sin que nadie conociera cuál sería el desenlace de este auténtico nudo godiano.
Y llegó el desenlace final, con la formación de un gobierno de 15 diputados, que supuso el que los socialistas abandonaran el proyecto, al afirmar que no estaban dispuestos a gobernar con el GIL. por mucho que su presidente hubiera declarado que abandonaba sus intenciones de presentarse a las generales.
Acababa de escribirse el último capítulo de la moderna historia política de la ciudad, con cinco gobiernos en menos de medio año.