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El pueblo que surgió de las aguas. Lanjarón

Famoso por la calidad de sus aguas minero medicinales, junto al valle de Lecrín y puerta de la Alpujarra, goza de la característica esencial que define la imagen de los pueblos alpujarreños en donde perdura la memoria de su pasado morisco

HOJA DE RUTA

Cómo llegar: Desde Málaga, por la A-7 en dirección a Motril. A la altura de Salobreña, hay que buscar el enlace con la Autovía de Sierra Nevada por la E-902. Luego, hay que coger la carretera de Las Alpujarras (A-348) hasta llegar a Lanjarón.

Ruta andalusí:
Lanjarón es uno de los pueblos incluidos en las rutas del Legado Andalusí, la que va de la capital almeriense a la granadina. Ugíjar, Válor, Mecina Bombarón, Bérchules, Cádiar, Torvizcón, Juviles, Trevélez, Busquístar, Pórtugos, Pitres, Capileira y Órgiva son poblaciones representativas de la Alpujarra. Desde Lanjarón se accede también a las localidades de la fértil vega granadina de Dúrcal, Otura, Dílar, Gójar, La Zubia, Cájar y Huétor Vega.

Balneario:
El municipio es famoso por su Balneario, fuente de salud y centro de investigación. Avda. de la Constitución, s./n. 18420. Tlfno. 958 770 137.

http://www.balneariodelanjaron.com
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A. G. P., R. V. Y SUR

Lanjarón es el pueblo donde el agua tiene sabor, color y olor. Dicen algunos historiadores que el origen de este municipio de la Alpujarra parece que fue anterior a la dominación romana, como demuestra el antiguo nombre del pueblo, ‘Lanchar’, que hace referencia a la abundancia de aguas del lugar. Pero fue con la conquista musulmana cuando alcanzó su máximo esplendor.

El término municipal de Lanjarón forma parte del Parque de Sierra Nevada, y se ubica en su falda sudeste. Famoso por la calidad de sus aguas minero medicinales, que dan lugar a uno de los balnearios mejor valorados de España, junto al valle de Lecrín y puerta de la Alpujarra, cruza su término el río Lanjarón, afluente del Guadalfeo, y goza de la característica esencial que define la imagen de los pueblos alpujarreños: una arquitectura singular en sus viviendas, perfectamente adaptadas a lo quebrado del terreno y a la climatología de la zona, que se ordenan en estrechas calles donde perdura la memoria de su pasado morisco.

Comarca única en el solar peninsular, escalón natural entre la costa mediterránea y Sierra Nevada, donde se yerguen los picos más altos del territorio español, Lanjarón es, sin duda, un lugar que debe ser conocido.

Existen indicios arqueológicos que atestiguan que en el cerro del castillo hubo un poblamiento en la Edad del Bronce. También en este mismo lugar se han encontrado restos de cerámica romana. Pero será durante el siglo XIII cuando un grupo de colonizadores bereberes se asienta en estos parajes. Es posible que fuesen ellos quienes llamaran al pueblo ‘Al-lancharon’, en árabe, ‘campo de fuentes saludables’. Y es que Lanjarón ha sido conocido desde antiguo por la variedad y calidad de sus aguas.

Los árabes, grandes conocedores de las ventajas del agua, explotaron la riqueza acuífera de la zona, convirtiéndola en una bella ciudad de salud, corporal y mental. Así, esta localidad creció bajo los principios de las costumbres musulmanas y, desde entonces, la importancia de los balnearios ha sido fundamental tanto en su cultura como en su economía. Lanjarón se ha convertido en el destino preferido de todos aquellos que desean pasar unos días de descanso en un paraje incomparable, rodeados de árboles milenarios que han visto cómo se sucedían las batallas entre moros y cristianos por la posesión de esta ciudad.

Enclave histórico

En 1490 Lanjarón se rindió a los cristianos que, comandados por el rey Fernando el Católico, ocuparon el lugar. Dos años más tarde caería el Reino de Granada, firmándose las Capitulaciones. Se procedió entonces a la distribución de señoríos entre los conquistadores, aunque se permitió la permanencia a sus originarios moradores. La celosa política del Cardenal Cisneros provocó un levantamiento que obligó al propio rey a acudir a la Alpujarra en 1500. El 8 de marzo se presentó ante el castillo de Lanjarón, defendido por 300 moros al mando de un famoso caudillo, conocido por Capitán Negro, que, después del asalto cristiano y la rendición del fortín, se arrojó desde lo alto de una torre, optando por la muerte antes que entregar la plaza.

El casco histórico de este municipio todavía conserva el trazado islámico, a base de calles estrechas y en pendiente, además de algunos lugares pintorescos como el barrio Hondillo y la placeta la Colorá. Uno de los lugares que despierta bastante interés en este enclave y que recibe muchas visitas son las ruinas del castillo árabe de los siglos XII y XII.

En el paseo cultural el viajero debe conocer la iglesia de la Encarnación, en el siglo XVI, pero con reminiscencias árabes en su trazado mudéjar, o el jardín y manantial de La Capuchina de estilo neomudéjar.

En el terreno gastronómico Lanjarón es famoso por su jamón y sus buñuelos con chocolate, que no se pueden olvidar en la visita. También son típicos algunos platos como la sopa de almendras, el potaje de castañas o la sobrehissa de espinacas. Para el postre se pueden tomar unas tortas de higos secos o un flan con nueces de la tierra.
Es uno de los pueblos incluidos en una de las rutas del Legado Andalusí, la que va de la capital almeriense a la granadina. Ugíjar, Válor, Mecina Bombarón, Bérchules, Cádiar, Torvizcón, Juviles, Trevélez, Busquístar, Pórtugos, Pitres, Capileira y Órgiva son poblaciones representativas de la Alpujarra. Desde Lanjarón se accede también a las localidades de la fértil vega granadina de Dúrcal, Otura, Dílar, Gójar, La Zubia, Cájar y Huétor Vega.

El municipio es famoso por su Balneario, fuente de salud y centro de investigación, que en la actualidad realiza un proyecto cuyo objetivo principal es la caracterización termofísica de un peloide, a partir del agua mineromedicinal del manantial Salado para controlar de forma precisa su aplicación con fines termoterapéuticos. Además, este centro ha ampliado su oferta termal con baños de burbujas con masajes sedantes incorporados y aplicaciones de presión con botas terapéuticas.

En la actualidad, la gonartrosis es la patología reumática que se trata con mayor incidencia con las aguas de este balneario, por lo que se ha seleccionado para demostrar la posible acción beneficiosa del peloide que se obtenga.

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