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Fuego para recibir la Navidad
La localidad granadina de Galera
celebra Santa Lucía con hogueras en las calles |
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HOJA DE RUTA |
Cómo llegar: Por la A-92 hasta Granada,
Guadix y Baza. Al pasar esta última localidad hay
que tomar la salida de Cúllar. La A-330 nos lleva a
Galera.
Dónde dormir: En la localidad son muy típicas
las casa cueva. Un complejo es el de Casas-Cueva (www.casas-cueva.es),
calle Iglesia, 4 Tlf. 958 739 068. También
casas-cueva La Morada (www.cuevasgalera.com), T 660
862 044. Un alojamiento tradicional en El Molino de
Morillas, c/ Padre Manjón, 26 (www.molinodemorillas.com),
Tlf. 958 739 068.
Qué comprar: Artesanía del esparto con
técnicas ancestrales en El taller del esparto, T 958
739 172. Cerámicas Galira ha recuperado técnicas
antiguas para realizar reproducciones de piezas
arqueológicas, Tlf. 958 739 005. |
F. GUTIÉRREZ
A más de ochocientos metros de altitud, rodeada por
las sierras de Cazorla, Castril, Baza, La Sagra y
María, a 150 kilómetros de la capital de la
provincia, se encuentra esta localidad granadina,
famosa por sus casas-cueva y por los importantes
yacimientos arqueológicos que hay en su término
municipal. En la madrugada del sábado al domingo se
conmemora de una forma un tanto especial la
festividad de Santa Lucía. Por las calles del
pueblo, niños, jóvenes y mayores, hombres y mujeres,
encienden grandes lumbres con lo que aquí se llama
‘bojas’, una especie de arbusto característico de
los suelos salinos que rodean la población.
Alrededor de las hogueras se juega, se canta y se
cena con los embutidos que ya han empezado a salir
de las tradicionales matanzas, una práctica que
todavía se mantiene vigente en muchos de estos
pueblos. El frío de la noche se combate con vino de
la tierra, morcilla, chorizo y el típico
‘blanquillo’, un embutido exclusivo de la zona norte
de Granada y Almería, parecido a la morcilla pero
sin sangre.
Los restos arqueológicos que se distribuyen por el
término municipal atestiguan una ocupación desde
tiempos primitivos. A finales del III milenio antes
de Cristo se asienta en estas tierras las primeras
poblaciones humanas y con ello se inaugura una
ininterrumpida serie de poblados. En este espacio se
sucedieron los argáricos del Castellón Alto y de
otros seis poblados entre el 1.600 y 1.250 aC.,
gentes del Bronce final (1.100 aC.) en el Cerro del
Real y la deslumbrante ciudad ibera de Tútugi entre
los siglos V y II aC. con una necrópolis de
enterramientos espectaculares. Hasta este extremo de
la provincia llegaron los romanos, sustituidos por
los visigodos. El protagonismo musulmán perdurará
hasta la rebelión de los moriscos en 1569.
Durante la guerra de la Alpujarra estuvo en poder de
los moriscos sublevados, ya que la mayor parte de su
población era de origen musulmán. Intentó su
conquista, sin conseguirlo, el marqués de Vélez.
Tendrá que intervenir don Juan de Austria que, en el
año 1570 y como castigo a su resistencia, la deja
arrasada y sembrados sus campos de sal. Dos décadas
más tarde sería repoblada por colonos procedentes de
Levante, Castilla y la Mancha.
Escaparate arqueológico
La localidad está considerada como un fabuloso
escaparate arqueológico, ya que por sus distintos
yacimientos se puede realizar un recorrido por los
últimos 4.000 años de la historia en la Península.
El visitante podrá entre otros muchos, pasearse por
los yacimientos del Castellón Alto, declarado Bien
de Interés Cultural por la Junta de Andalucía en
1996, y a los yacimientos de la necrópolis de Tútugi
y del Cerro del Real, declarados conjuntamente
Monumento Histórico Nacional en 1931.
En la necrópolis de Tútugi se descubrió, en 1916, la
conocida como ‘diosa de Galera’. Esta pequeña
escultura de alabastro representa a Astarte, diosa
fenicia de la fertilidad. La divinidad aparece
sentada junto a dos esfinges y sostiene un gran
cuenco en su regazo. Esta escultura, así como el
ajuar que la acompaña (cuatro vasijas gemelas de
distintos tamaños, dos frascos de vidrio, una copa
ática de barniz negro, y una asa de jarra en bronce)
se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional. Data
del siglo VII aC., aunque no fue hasta las últimas
décadas del siglo V aC. cuando se depositó en la
sepultura en la que fue encontrada.
En el museo arqueológico de la localidad se puede
ver una réplica de la ‘diosa de Galera’. El museo se
inauguró en julio de 2001 en el antiguo convento de
monjas de Cristo Rey. Conserva y expone objetos que
pertenecen prácticamente a todos los periodos del
desarrollo histórico en esta comarca. Se puede hacer
la visita conjunta del museo con Castellón Alto, que
es el primer yacimiento arqueológico abierto a la
visita al público en la provincia de Granada. Aquí
se pueden ver réplicas de cabañas y de sepulturas
argáricas.
Casas-cueva
Algo muy típico de la localidad son las casas-cueva,
frecuentes en otros pueblos del norte de Granada. La
vivienda troglodítica es un magnífico ejemplo de
adaptación de la arquitectura popular a las
características del medio físico donde se
encuentran: tierras duras y resecas que, sin ofrecer
resistencia a ser excavadas, resultan compactas e
impermeables, resultando frescas en verano y cálidas
en invierno. Muchas de estas cuevas se han
recuperado para el turismo rural, por lo que ofrecen
todas las comodidades para disfrutar de la una
experiencia única, dormir en una cueva.
De la gastronomía local, hay que probar los
cangrejos, los productos de la matanza del cerdo, el
cordero segureño, dulces y licores caseros, como la
mistela, el churripampli, la gloria o el licor de
café, que se pueden probar y adquirir en las propias
bodegas. |
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