PROVINCIA DE MÁLAGA
Andalucía
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 ESCÁPATE - ANDALUCÍA

Embalse del Portillo. / I. L.
Altiplano granadino, naturaleza en estado puro

Ya en los límites de las provincias de Granada, Jaén, Murcia y Albacete el paisaje es frondoso, salpicado de cuevas y arroyos

DÓNDE DORMIR

Molino del paso
Dirección: Casa Rural, categoría superior. Pago de Fuencaliente. Apartado de Correos nº 53, 18830, Huéscar (Granada).
tlfs. 958065178; 628513710. Correo electrónico: contacto@molinodelpaso.es; web: www.molinodelpaso.es
Habitaciones: 7 habitaciones dobles, con baño completo y una habitación familiar para 4 personas, con dos dormitorios con dos camas. Cuarto de baño en todas las habitaciones.
Precio: Habitación doble para dos personas, desayuno incluido: 74 euros (+IVA). Habitación familiar para cuatro personas, desayuno incluido: 109 euros (+IVA). La tarifa es única a lo largo del año.
Tarjetas: Sí.
Servicios: En el establecimiento se ofrece la posibilidad de realizar comida o cena por un precio entre 15-18 euros, en función del menú, y un menú infantil por 12 euros. El precio incluye varios entrantes, primer plato, segundo plato, vino o cerveza y postre.

DÓNDE COMER

En Huéscar
El restaurante del hotel Molino del Paso, a dos kilómetros de Huéscar. El Café X, en la plaza, es un sitio en el que hay buena comida, comida tradicional de la zona y a precios competitivos. Café X: Pl. Mayor, 8. Huéscar, tlf. 958 740 709.
El Ángel: También en Huéscar, en la salida por la carretera de Castril está el restaurante El Ángel’, un local abierto recientemente, con instalaciones modernas, y también buena cocina. www.restauranteelangel.es
En Castril
Café Emilio: el café Emilio, también un bar de siempre en el que es posible encontrar comida casera característica de esa zona (recomendable los ‘bollos’ (o ‘gurullos’) con conejo, y el Cuscus, que no tiene nada que ver con el cuscus marroquí). Tlf. 958720005.
Los collados del Sagra: En la carretera de La Losa a La Puebla, Los Collados de la Sagra, restaurante de calidad en un sitio privilegiado, frente a la cúspide de la Sagra. www.colladosdelasagra.com

Ignacio Lillo

El invierno es un buen momento para acercarse a pueblos como Huéscar, Castril, Orce, Galera, Castilléjar y La Puebla de Don Fadrique y conocer su rica gastronomía y paisajes naturales llenos de encanto, como la sierra de Castril y el nacimiento del río del mismo nombre, la sierra de Baza y el pico de la Sagra, entre otros.
La comarca ofrece el atractivo de las estrellas, pues se encuentra entre las áreas de menor contaminación lumínica de la península. Junto a la altitud y a los numerosos días sin nubes la convierten en un enclave ideal para observar cuerpos celestes. Precisamente, uno de sus atractivos más singulares es el observatorio astronómico de los Collados de la Sagra, que los fines de semana organiza observaciones celestes con telescopios (jueves, viernes y sábados, para grupos reducidos, previa cita).

Arqueología
Pero, si es un amante de la historia, se encuentra en un entorno rico en yacimientos arqueológicos y paleontológicos, como el de Venta Micena, en Orce (al que debe su nombre el hombre de Orce); Tutugi, del Castellón Alto, y Cerro de la Virgen, en Galera, de la edad del bronce. El del Castellón Alto, en Galera, pertenece a la cultura argárica. Su reconstrucción y adaptación para la exhibición turística ha sido galardonada con el Premio Nacional de Restauración y Conservación de Bienes Culturales que otorga el Ministerio de Cultura.

Galera se sitúa sobre un cerro que se eleva como un torreón junto a la rivera del río de Galera. Las condiciones del terreno y del clima han conservado los restos de un poblado, que una vez excavados han sido expuestos in situ de manera que el visitante puede ver las viviendas de sus pobladores, las tumbas y el ajuar funerario. Las explicaciones de las guías que dirigen la visita son el complemento necesario que permiten comprender la forma de vida de aquellos hombre de la edad del bronce.
La excursión dura aproximadamente una hora y es recomendable pasar a la vuelta por el Museo de Galera, en el centro del pueblo, donde se muestran algunas de las piezas encontradas en los diversos yacimientos arqueológicos del municipio. Las visitas se hacen guiadas en horario de mañana y tarde, previa cita (teléfonos 958-73.92.76 y 696-82.93.88).

Cerca del límite con la provincia de Jaén se encuentra Castril y la sierra de Castril, limítrofe con la sierra de Cazorla. Los aficionados al senderismo pueden dedicar un día para conocer el nacimiento del río del mismo nombre, un bonito paraje entre paredes calizas. Para llegar se debe tomar la carretera de Huéscar a Castril, y tras pasar la aldea de Fátima habrá que seguir un carril a la derecha (indicación de Cortijos del nacimiento). Un camino forestal no asfaltado, estrecho pero apto para turismos, conduce hasta El Cortijillo (cámping y restaurante). Continúa el camino durante unos quince minutos más, hasta el cortijo del Nacimiento (identificable por un salto de agua). Allí se deja el coche y se inicia una suave ascensión a pie, que en unos 45 minutos lleva hasta el nacimiento del río.

A la vuelta una parada en Castril es obligada. La imagen de la villa es impactante, con su sinuoso descenso desde la peña custodiada por la imagen del Sagrado Corazón, y bordeado por un desfiladero. El paseo conduce hasta el río, para visitar el Parque de las Pequeñas Memorias, creado en honor del escritor José Saramago (hijo predilecto de la localidad).

Merece la pena adentrarse en la garganta, caminando sobre una pasarela construida a pocos metros del agua (paseo de una media hora de duración). A la hora de dormir, nada mejor que hacerlo en un hotel que es a la vez un museo. El Molino del Paso está a dos kilómetros de Huéscar. Se trata de un antiguo molino de harina hidráulico, situado en una zona de huertas, regadas con las aguas que nacen en el manantial natural de Fuencaliente. Además del uso agrícola, en el pasado, estas aguas constituían una forma de ‘energía renovable’ que favorecieron la aparición de diversas industrias relacionadas con el agua, de la que quedan testimonios en las proximidades de Fuencaliente: varios molinos de harina, la fábrica de las lanas (probablemente construida por genoveses en el siglo XVII ó XVIII), y una ‘fábrica de la luz’, (de la que quedan el acueducto que conducía el agua, y el salto que accionaba la dinamo). El Molino del Paso, propiedad de la familia Álvarez Corbalán desde principios del pasado siglo, se mantuvo activo hasta los años 60 y conserva íntegramente las máquinas que transformaban el grano en harina.
El edificio ha sido completamente rehabilitado, adaptado, y cuidadosamente decorado, para su utilización como alojamiento rural de categoría superior. Fue inaugurado en agosto de 2007. Una escapada única a uno de los escasos rincones inexplorados que quedan en Andalucía.

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