
La
Sierra de Alhama ofrece una interesante riqueza
paisajística, gracias a sus abundantes rocas
calizas y extensos olivares de la variedad verdial
y nevadillo. También en la zona hay ríos
importantes, como el Guaro o el Sábar.
/ SUR |
Sierra de Alhama. Montañas de leyenda en la Alta
Axarquía
A pesar
de que recibe el nombre de un municipio de Granada, la
sierra de Alhama ofrece una de sus mejores caras en
territorio axárquico, concretamente en el recorrido que hay
entre el Boquete de Zafarraya, muy cerca del pueblo de
Alcaucín, y el puerto de los Alazores, que asciende por
encima de los mil metros de altitud hasta alcanzar Alfarnate
y Alfarnatejo. |
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DATOS PRÁCTICOS |
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Cómo llegar: Desde
Málaga, se puede ir por el interior, tomando la
N-331 hasta Casabermeja y, desde allí, desviándose
por la carretera autonómica en dirección a Vélez-Málaga.
Así, se puede ir en dirección a Alfarnate o bien
hacia Periana y, antes de llegar al pueblo,
desviarse hacia el Puerto del Sol.
Cuándo ir:
A pesar de que en el invierno las temperaturas son
muy frías, merece la pena conocer estos paisajes.
Incluso puede que parezca la nieve en forma de
precipitación.
Qué comer: Entre
los platos que se pueden comer en esta zona,
destacan las migas, el potaje de hinojo y las
parpuchas.
Qué comprar:
En Periana, hay dos cooperativas que venden el
auténtico aceite verdial, una en Mondrón y otra en
Periana.
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Javier Almellones
Estas dos
poblaciones hermanas, son conocidas con el
sobrenombre de los Pirineos del Sur. La Sierra de
Alhama es fundamentalmente caliza, por lo que en
sus cimas no abunda la vegetación, pero sí los
tajos y salientes.
Para conocer esta pequeña cordillera, que hace de
límite natural entre las provincias de Málaga y
Granada, una de las mejores opciones es recorrer
la carretera que une la localidad de Periana con
la de Alfarnate, a través del Puerto del Sol. En
este itinerario, además de conocer algunas aldeas
como la de Baños de Vilo, famosa por su manantial
de aguas sulfurosas, se puede visitar el
nacimiento del río Guaro, que conduce la riqueza
hídrica de esta sierra hasta el pantano de la Viñuela.
Desde allí, se puede observar cómo esta
cordillera se asemeja a algunos tramos a una
cresta, que pretende establecer el límite entre
una provincia y otra.
Hacia
Zafarraya
Por esta carretera de montaña se asciende hasta
Alfarnate, muy cerca de Los Alazores, donde se
puede seguir el camino que lleva a Zafarraya y,
posteriormente, a Alhama de Granada. A través de
esta carretera, es posible entender la singular
belleza de este paisaje rocoso, salpicado de
olivos que desafían estoicamente las bajas
temperaturas invernales. Este itinerario lleva al
viajero hasta la Venta de Zafarraya, donde se
puede seguir en dirección a la Viñuela para
volver a territorio axárquico, atravesando esa
gran puerta natural que une las provincias de Málaga
y Granada.
Las características de estas montañas calizas
eran bien conocidas y aprovechadas por los
bandoleros que hace dos siglos eran crueles
forajidos y ahora son personajes de leyenda, como
'El Bizco' de El Borge y Luis Candelas, ambos
naturales de la Axarquía, o el temido José María
'El Tempranillo'.
Refugio
de bandoleros
Este era el camino obligado para salir y entrar a
Málaga, lo que lo convertía en el lugar idóneo
para asaltar a los viajeros y, al mismo tiempo,
para servir de refugio, gracias a las numerosas
cuevas y oquedades que hay en la zona. Existe
incluso una ruta de los bandoleros, que alcanza
incluso algunos de los municipios situados en las
faldas de Sierra de Tejeda, como Alcaucín o La Viñuela.
Además de los
paisajes rocosos de estas montañas y de los
olivares y cerezos que hay en sus faldas, la
Sierra de Alhama cuenta con lugares de obligada
visita, como la antigua Venta de Alfarnate,
convertida ahora en uno de los restaurantes más
afamados de la zona. Aunque actualmente es famoso
por sus suculentas viandas y por sus huevos a lo
bestia, era durante el siglo XVIII una de las
posadas donde descansaban los viajeros en el
camino de ida y vuelta a Madrid y Granada. Según
se recuerda en este establecimiento, allí pasó
una noche el bandolero Luis Candelas, cuando era
conducido para ser ajusticiado en la capital de
España. |
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