
Esta imagen se puede apreciar desde el término
municipal de Cañete, uno de los más extensos de la
provincia./SUR |
Paisajes del Guadalteba. El color intenso del color de la
provincia
El
fértil valle del río Guadalteba, situado entre la Mesa de
Ronda, la Vega de Antequera y la Campiña sevillana ofrece
desde invierno hasta primavera su mejor cara. |
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DATOS PRÁCTICOS |
Cómo llegar: Desde
Málaga, la mejor opción es tomar la A-357 en
dirección a Campillos hasta el desvío de Ronda que
conduce hasta las Huertas del Guadalteba.
Cuándo ir: Tanto el invierno como la
primavera son las estaciones más recomendables para
disfrutar de estos paisajes en su máximo esplendor.
En algunas ocasiones, nieva en las sierras de Cañete
La Real.
Qué comer: Entre los platos típicos de la
zona, hay que destacar los revueltos de espárragos y
setas, las migas y, muy especialmente, los
embutidos. También se elaboran potajes de tagarninas
e hinojos.
Qué comprar: En Cañete La Real, se pueden
adquirir los pestiños que elaboran las monjas del
Convento del Santísimo Sacramento. |
El fértil valle del
río Guadalteba, situado entre la Mesa de Ronda, la
Vega de Antequera y la Campiña sevillana ofrece
desde invierno hasta primavera su mejor cara. Es
durante esta época del año cuando la vista se puede
deleitar con los contrastes cromáticos que componen
ese 'collage' de parcelas de cereales que se
aprecian entre los pueblos de Cañete La Real, Cuevas
del Becerro, Ardales y Teba. Además de ofrecer una
diversidad de tonos verdosos y ocres, este enclave
se caracteriza, en zonas como las Huertas del
Guadalteba, por la irregularidad del terreno donde
se aprecian colinas de suaves relieves, de tal modo
que aparentan haber sido pintados. Así, forman una
original composición paisajística que sólo se ve
limitada físicamente por las abruptas sierras
calizas que la rodean, como las del Padrastro, en
Cañete La Real, las de Vijan y de los Tercios, en
Cuevas o la de Peñarrubia en Teba. También existen
otras elevaciones montañosas que sirven de frontera
natural con otras comarcas malagueñas, como la
sierra de Ortegícar, que limita con la Sierra de las
Nieves, o la de Huma, con el Valle del Guadalhorce.
Desde cualquiera de sus cimas se puede disfrutar de
las mejores perspectivas de esta fértil vega, aunque
por su accesibilidad resultan recomendables sólo
algunas de ellas. Ése es el caso de las sierras de
Cañete La Real. Desde el propio pueblo o desde una
de las elevaciones que está situada junto al
cementerio se aprecia con nitidez esa vasta
extensión de cereales que no hace muchos años
formaban parte del latifundio de Ortegícar.
Bellas panorámicas
Desde allí también se divisan Teba y su fortaleza,
el castillo de La Estrella, otro balcón natural del
valle del Guadalteba. Las panorámicas desde este
enclave histórico y monumental resultan más amplias,
ya que se puede ver la zona de los embalses y parte
de la Vega de Antequera, un conjunto visual
realmente insólito.
En este pueblo y, sobre todo, en Cañete se puede
apreciar también el vuelo de los buitres leonados,
una especie en extinción que cuenta con una amplia
colonia en esta zona. Aunque no anidan en ninguna de
las montañas cercanas, resulta fácil divisar cada
día cientos de ejemplares en los alrededores de la
sierra del Padrastro, en el camino entre Cañete y
Almargen.
Gran atractivo ecológico
En los últimos años, la presencia del buitre en
estos parajes montañosos del valle del Guadalteba se
ha convertido en uno de sus principales atractivos
ecológicos, aunque tampoco hay que olvidar que por
estas sierras también vuelan diversas aves rapaces,
como el águila perdicera, el halcón peregrino o el
búho real. Otras especies que se pueden apreciar en
estos enclaves son el zorro, el hurón o el gato
montés.
Además del interés ecológico y paisajístico que
tienen estas sierras, hay que tener en cuenta su
aspecto histórico, con vestigios tan importantes
como los yacimientos arqueológicos de la Prehistoria
encontrados en los alrededores del pueblo de Teba,
los castillos árabes de La Estrella y Hins Canit o
las torres vigías de Ortegícar o Cuevas del Becerro,
entre otras. |
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