PROVINCIA DE MÁLAGA
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 ESCÁPATE - REPORTAJES

Imagen del castaño santo, dando sombra a algunos visitantes. / SUR
Incursión en la naturaleza. El castaño santo en otoño
Aunque causa admiración todo el año, en otoño este árbol ofrece una visión impresionante y un bello tono dorado

DATOS PRÁCTICOS

Cómo llegar: En la carretera de San Pedro Alcántara a Ronda desviarnos a la altura del campo de golf La Quinta y desde la Urbanización descender a una carretera que deja por la izquierda el campo de golf y por la derecha el río Guadaiza hasta llegar al vado y el carril descrito en el texto.

Dónde comer: Si se regresa por el mismo camino, en el Restaurante LA QUINTA ARTURO. 952 762 360. En la A-397, Ronda- San Pedro Alcántara, Km.13, en el Restaurante Navasillo. 952 114 219.
Bernardino León Díaz

Coincidiendo con la publicación de un libro sobre árboles monumentales de España, hemos vuelto a visitar el castaño santo, que si bien provoca admiración en cualquier época del año, en esta ocasión provoca verdadero entusiasmo entre los que hemos podido ver su espeso follaje que ya amarillea y que adquirirá en lo que queda de otoño bellísimos tonos dorados.

Desde San Pedro Alcántara abordaremos el antiguo camino de Ronda a Marbella en un vado sobre el río Guadaiza, junto al campo de Golf La Quinta. El carril, que no debemos abandonar en ningún momento, asciende hasta la divisoria de las cuencas de los ríos Benabolá y Verde al principio y serpentea después entre las cuencas del Guadaiza y el arroyo del Hoyo del Bote, en plena sierra de las Apretaderas, pasando por un elevado mirador desde el que vale la pena detenerse un rato para contemplar el valle, el pueblo de Istán y la Sierra Blanca.

Venta del Hoyo

Después, rodearemos el mirador por la derecha y llegaremos a las ruinas de la Venta del Hoyo del Bote y, entre grandes alcornoques, con el telón de fondo del Torrecilla y el cerro de la Alcazaba, alcanzar tras una hora de trayecto en coche el vado donde debemos estacionar el vehículo y seguir a pie hasta el castaño, con sus 23 metros de altura, copa de 25 metros de diámetro, y alrededor de 14 metros de cuerda.

A uno y otro lado del valle se extiende un alcornocal nemoroso moteado de impresionantes quejigos, y un espléndido sotobosque de helechos. A pocos kilómetros se encuentra el Puerto de la Refriega, donde en 1570 el duque de Arcos libró la batalla decisiva contra los moriscos rebeldes y en las vísperas se celebró una misa bajo el castaño que, a partir de entonces comenzó a llamarse Castaño Santo.

El regreso por el mismo carril no presenta ninguna dificultad, si bien debería verse el valle del río Verde y el puerto del Robledal, por un camino donde mana una fuente de agua muy fresca bajo una cúpula de refrescantes brezos.
 
Las vistas del cerro Alcojona sugieren un bello paisaje lunar y es obligado el descenso a la Fuenfría, con su impresionante pinar negral anclado en las peridotitas y las casas derruídas no muy lejos de la zona en que fue asesinado Flores Arocha, el penúltimo bandolero de la Serranía.

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