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 ESCÁPATE - VIAJES

Fácil de reconocer. El pico picapinos nidifica en agujeros que horada en los árboles. / B. L. D.
Incursión en la naturaleza. Aves del bosque mediterráneo en Los Montes

Los manantiales y aguaderos son lugares ideales para contemplar especies de la familia de los pícidos

HOJA DE RUTA

Cómo llegar: En los Montes de Málaga podemos disfrutar del ambiente natural boscoso en la zona de Torrijos y carriles inmediatos. En el carril que conduce a Pocopán hay un aguadero con agua abundante. Por la carretera de Colmenar, pasado el cruce de la Venta Galway, tras recorrer dos o tres kilómetros veremos el hito kilométrico 543 y unos metros más adelante tras una curva a la izquierda llegaremos a una zona despejada con una casa donde un rótulo indica 'El lince'. Frente a esta casa, se inicia el carril que debemos recorrer a pie para disfrutar de su belleza. Al principio, llanea unos cientos de metros y después desciende por un recorrido con muchas curvas, con encinas y alcornoques en las laderas que los flanquean y una vegetación en los márgenes que, conforme pasen los días, es cada vez más variada y feraz.

Dónde comer:
Hotel Humaina. Carretera Colmenar s/n (952 641 025). Venta Los Montes. Carretera Colmenar km. 555 (952 260 235)

Equipo:
Botas y prismáticos.

Bernardino León Díaz

Septiembre descuenta ya sus últimos días y en el monte mediterráneo las aves apuran los últimos aguaderos, aquellos que durante el estío han conservado sus menguadas láminas de agua bajo la bienhechora sombra de los arbustos, o han recibido el aporte de algún manantial somero y se preparan para afrontar un otoño rico en frutillos del bosque. Les espera después un suave invierno que los conducirá hasta la feraz primavera, en la que dará comienzo la renovada estación del ciclo natural. El pico picapinos tras inspeccionar los agujeros arbóreos en los que puso todo su empeño y entre los que seleccionó el que finalmente habría de ser el que asegurara la perpetuación de su especie, golpeará unas cuantas veces el tronco con su pico y nos dejará por estos días fehaciente constancia de su presencia.

La familia de los pícidos (Picidae), es bien fácil de reconocer. Su adaptación a la vida arbórea y su plumaje, en el que predominan blancos, negros y rojos, los hace inconfundibles. Se distribuyen por todo el mundo, excepto por Australia, Oceanía y Madagascar. Los más conocidos se engloban en el género Dendrocopos, con una treintena de especies en el hemisferio norte, repartidos por América del Norte y Eurasia, con parientes cercanos en África central y América del Sur, hasta Argentina.

Nidifican en agujeros que horada en los árboles a dos o tres metros del suelo, como mínimo. La abertura exterior conduce a una cámara mucho más amplia, donde se produce la puesta de 4 a 7 huevos blancos que, durante 12 a 16 días, serán incubados por ambos miembros de la pareja. Los pollos nacen desnudos y con piel rosada y permanecen en el nido unas tres semanas.

También se acercan por estos predios los diminutos mitos, que permanecerán por las inmediaciones del aguadero hasta que en invierno acometan movimientos erráticos o se incorporen a los bandos de pajarillos menudos que pululan por la zona, como los papamoscas gris y cerrojillo.

El piquituerto medra en pinares y pinsapares. Se caracteriza por sus mandíbulas entrecruzadas, que facilitan la extracción de piñones con sus poderosos músculos y su lengua. En épocas de escasez consume frutos, brotes tiernos y semillas de plantas herbáceas, cuando no coleópteros, pulgones, orugas y moscas. La puesta de 3 o 4 huevos de color gris verdoso, manchados de rojo, será incubada por la hembra. A las dos semanas, los pollos recibirán el alimento regurgitado por los padres y después de unos 12 a 14 días, abandonarán el nido, si bien no podrán independizarse hasta que puedan extraer las semillas de las piñas.

Por su parte, el picogordo es una especie vigorosa, que anda y se mueve tanto por las ramas como por el suelo con gran facilidad. Pone en los árboles grandes de 4 a 6 huevos azules claros o verdegrisáceos, con manchas pardas y negruzcas. La incubación corre a cargo de la hembra y dura de 9 a 14 días. Frecuenta los huertos en busca de brotes y huesos de guindas, ciruelas, aceitunas y de otros frutos con hueso, que rompe con su poderoso pico para extraer la semilla interior. Se distribuye por el norte de África, la mayor parte de Europa y parte de Asia central y oriental. En la península Ibérica, hay una pequeña población nidificante en el cuadrante suroccidental, y parece criar en puntos aislados de Cataluña y del Sistema Ibérico. En nuestra provincia, cría en el valle del Genal y en los Montes de Málaga.

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