PROVINCIA DE MÁLAGA
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 ESCÁPATE - REPORTAJES

Dos ejemplares de zampullines cuellinegros, en el Guadalhorce. / SUR
Incursión en la naturaleza. Zampullines cuellinegros invernan en Málaga
El rojo anaranjado de los ojos es la característica más llamativa de estas aves, de paso por la provincia

 

DATOS PRÁCTICOS

Cómo llegar: Desembocadura del río Guadalhorce. Autobús urbano nº 10, o en vehículo propio, hasta la Urbanización Guadalmar. A pie seguir la calle de la iglesia hasta encontrar a la izquierda una pista terriza que asciende hasta el terraplén, frente al que hay un campo de fútbol de un colegio. Torciendo a la izquierda llegaremos al vado sobre el río Guadalhorce, que nos adentra en el Paraje Natural.

Dónde comer:
En cualquiera de los merenderos que hay en la línea de playa.
Bernardino León Díaz

Entre finales del mes de agosto y mediados de abril, suelen verse zampullines cuellinegros de paso por nuestra provincia, que se detienen para reponer fuerzas en nuestros espacios provinciales y algunos deciden invernar aquí. Lo primero que llama la atención de este ave poco conocida es el color rojo anaranjado de sus ojos. Así mismo, no es menos atractivo, el penacho de plumas blancas y castaño doradas que muestran detrás de los ojos durante el periodo de cría, y que desaparecen después a lo largo del invierno.

Su tamaño es casi idéntico al de una paloma vulgar y se distingue en verano por su cuello y por su cabeza negra, partes superiores más o menos negruzcas, flancos castaños y abdomen blanco. El pico es bastante fino y está recurvado hacia arriba. Habita en lagunas, charcas, embalses y lagos. En invierno, es frecuente en estuarios y zonas costeras abrigadas.

En época de cría se muestra bastante arisco. En invierno frecuenta las aguas libres y se le ve en solitario, o en grupos pequeños, en las aguas rasas, especial-mente al anochecer. Se alimenta de animalillos acuáticos e insectos, pececillos, moluscos y otros. Como todos los somormujos, bucea muy bien, por lo que se sumerge a la menor señal de peligro. Aproximadamente media docena de aves se han visto durante este otoño por la Desembocadura del río Guadalhorce, así como algún otro ejemplar en la zona de la playa. El bajo nivel de la lámina de agua en la laguna de Fuentepiedra y la inexistencia de la misma en el complejo lagunar de Campillos, ha impedido que podamos disfrutar de su presencia en esos importantes enclaves provinciales.
En las lagunas de Campillos nidificó en 1990 y en 1991 E. Alba y M. Garrido descubrieron cuatro nidos con ocho huevos, sin que hayamos tenido noticia de nidificaciones posteriores. 

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