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Moros y Cristianos. Teatro popular en Benalauría
Los vecinos de este pueblo del Valle
del Genal representan mañana en sus calles uno de los
episodios históricos más importantes de la Serranía de Ronda |
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LA GUÍA ÚTIL |
Cómo llegar: Desde Málaga se
va hasta Ronda, a través de la carretera de
Campillos. Antes de entrar en la Ciudad del Tajo, se
toma la de circunvalación y, posteriormente, la
antigua carretera de Algeciras. Tras pasar por
Atajate, se llega primero a Benadalid y a 5
kilómetros, por la misma carretera, hasta Benalauría.
Cuándo ir: Fin de semana: Tanto hoy como
mañana se celebran las fiestas patronales de Santo
Domingo de Guzmán. Dentro de la celebración, destaca
mañana la puesta en escena de Moros y Cristianos,
que se divide en dos partes. |
Javier Almellones
COMO cada primer domingo de agosto, mañana los
vecinos de Benalauría celebran una de las fiestas
más singulares de la geografía provincial, la que se
conoce como Moros y Cristianos. De esta forma, se
rinde homenaje al patrón de la localidad, Santo
Domingo de Guzmán, y se rinde tributo a uno de los
episodios más singulares de la historia de la
Serranía de Ronda, ya que en las calles del pueblo
se reconstruye el episodio que se corresponde con el
levantamiento mudéjar de Sierra Bermeja en el año
1501.
Para ello prácticamente todo el vecindario del
pueblo participa de forma activa. Muchos de ellos se
atavían con vestimentas de la época y se dividen
entre los dos bandos, moros y cristianos. Los
primeros se alzan contra los cristianos en una
simulación de la batalla que tuvo lugar en aquel
momento.
Resulta todo un espectáculo visual, ya que se
percibe la ilusión de los vecinos por formar parte
de esta representación. Además, la ubicación de la
escena, las propias calles de la localidad,
acompañan, ya que tienen reminiscencias
arquitectónicas del antiguo Al-Andalus, por lo que
la puesta en escena resulta aún más creíble.
Como es habitual, la representación de mañana se
divide en dos partes. La primera tendrá lugar en
torno a las doce del mediodía y se conoce como el
Cautiverio. Tiene su inicio en el levantamiento de
un grupo de rebeldes moriscos que saquean la iglesia
y raptan al patrón del municipio. Después de este
episodio, el desenlace llega a última hora de la
tarde y se denomina popularmente como el Rescate.
Feria patronal
El desarrollo de la historia está basado en un
libreto que ha hecho una revisión de la historia
original para convertirse en un verdadero alegato
contra la intolerancia. Así, en el último episodio,
en el que los cristianos salen victoriosos, hay una
reflexión del jefe militar morisco sobre la tierra,
Al-Andalus, que le vio nacer y de la que es
desposeído tras la derrota escenificada. Con este
matiz se rinde, de alguna forma, un homenaje a los
desarraigados, a aquellos que en la convulsa
historia de la llamada Reconquista fueron
desposeídos de sus bienes y expulsados de su lugar
de origen.
La fiesta de Moros y Cristianos de Benalauría,
declarada de Interés Turístico Nacional de
Andalucía, se enmarca en su feria patronal, la que
se dedica a Santo Domingo de Guzmán. Los festejos se
iniciaron en el ecuador de esta semana, con
distintas actividades religiosas y lúdicas y tienen
su fin con esta representación teatral. Para mañana
también está prevista que tenga la última sesión de
la feria de día, así como la procesión nocturna del
santo, que se producirá después del Rescate. La
fiesta tendrá como colofón una espectacular traca en
la madrugada del domingo al lunes.
Además de disfrutar de estos festejos, el visitante
puede deleitarse con los encantos de esta coqueta
villa del Valle del Genal.
Entorno natural
Lo que más sorprende a los que descubren el pueblo
es su entorno, en el que se aprecian distintos
matices del verde, gracias a los extensos castañares
y encinares que rodean al casco urbano. También
impresiona desde numerosos puntos del pueblo la
vasta superficie montañosa que se aprecia, es decir,
el otro lado del Valle del Genal, donde también
predomina el castaño como cultivo.
En el núcleo urbano merece la pena recorrer las
calles más céntricas, es decir, las que se
encuentran entre la iglesia de Santo Domingo de
Guzmán y la actual sede del Ayuntamiento. Este
último edificio pertenece al conjunto arquitectónico
conocido como la Casa Consistorial, que data del
siglo XVIII. Las portadas adinteladas de ladrillo
visto y los ventanales con las típicas rejas
rondeñas reflejan la antigüedad de esta serie de
inmuebles. No son las únicas fachadas dieciochescas
que se pueden ver en un paseo por el pueblo, que ha
apostado por mantener estos vestigios de esplendores
pasados.
La Casa Consistorial está situada en una amplia
plaza peatonal, desde la que se distribuyen varias
vías que, en conjunto, conforman el corazón
arquitectónico de la villa. Por una de estas calles
se accede a la zona que conserva el tipismo propio
de los pueblos blancos de la Serranía, o lo que es
lo mismo, un laberinto de vías sinuosas y estrechas
que mantiene sus fachadas blancas y salpicadas por
coloridas macetas.
Molinos de aceite
En Benalauría se conservan viejos molinos de aceite.
Uno de ellos alberga actualmente el Museo
Etnográfico, donde se puede ver la estructura
interna de la antigua almazara, así como numerosos
utensilios y herramientas de tareas agrícolas y
ganaderas. El otro molino que se conserva en el
pueblo acoge ahora un coqueto mesón, bautizado como
La Molienda. El edificio se ha decorado en un
cuidado estilo rústico, conservando numerosos
objetos dignos también de museo. En este
establecimiento se venden los productos artesanales
de La Molienda Verde, entre los que destacan
licores, mermeladas y conservas.
El termino municipal de Benalauría es muy extenso y
cuenta con paisajes y enclaves muy variopintos,
desde zonas de cultivo hasta impresionantes montañas
calizas. Así, si el casco urbano parece que sólo
mira hacia el Valle del Genal, su territorio pisa al
norte la cuenca del río Guadiaro, hasta el punto de
que llega hasta la garganta kárstica de Las
Buitreras, catalogado desde hace algunos años como
Monumento Natural de Andalucía.
Entre sus cimas calizas, sobresalen la loma de la
Sierra y el peñón de Benadalid, ambos con más de mil
metros de altitud sobre el nivel del mar y con
vistas privilegiadas de la Serranía. |
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