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Islas Marquesas, recuerdo a Jacques Bruel
El cantante, actor y cineasta se retiró a
estas islas al final de su carrera y allí fue donde vivió
sus últimos días y fue enterrado |
SUR
El miércoles día 8 de abril Jacques Brel habría
cumplido 80 años. En su memoria se ha creado un
museo y aeródromo en Hiva Oa, una de las islas más
salvajes y remotas de este archipiélago tahitiano.
En Hiva Oa es recordado con cariño como el ‘cantante
volador’. Cuando Brel se instaló en las Islas
Marquesas –a 1.400 kilómetros al noreste de Tahití–
tras serle diagnosticado un cáncer de pulmón, se
compró una avioneta para ocupar su tiempo libre y
acabó ayudando al pueblo que le acogió,
transportando cartas, medicinas, gafas e incluso a
enfermos a otras islas, sin importarle las horas de
vuelo.
Como homenaje al artista, se expone desde hace unos
meses su primer avión ‘Jojo’, perfectamente
restaurado, en un pequeño museo de la localidad de
Atuona que lleva su nombre. Esta es una primera
parada para el visitante que quiera conocer más
sobre su figura. Desde allí se puede ir andando al
cementerio donde fue enterrado, construido en
terrazas sobre la bahía y donde también descansa el
pintor Paul Gauguin. A ambos les encandiló el
carácter salvaje del paisaje y de sus gentes,
considerados hospitalarios y desprejuiciados, y
especialmente habilidosos con los bailes y la
artesanía, esculpiendo, pintando sobre tapa (tela
vegetal) o tatuando.
Atuona, la capital de Isla Margarita, dispone de un
museo dedicado a Gauguin con copias de sus obras, la
reconstrucción de su casa y una reproducción de la
escultura de bronce Oviri.
Aura mística
También rodea a Hiva Oa un aura mística reflejada en
sus montañas y abruptos acantilados que se hunden en
el mar, donde se encuentran desperdigados los tikis
más grandes de Tahití y sus islas, unas misteriosas
estatuas con que los antepasados representaban a sus
dioses.
Tanto por Brel como por Gauguin, Hiva Oa ha sido
marcada de por vida como uno de los lugares más
especiales para dejar volar la imaginación y buscar
nuevas inspiraciones. El cementerio del Calvario,
donde están enterrados Gauguin y Brel, se ha
convertido en un lugar de peregrinaje turístico.
El nombre Hiva’Oa en marquesano significa ‘la larga
cresta’. La isla es montañosa y alargada, con 40 km
de largo y 10 km de ancho, y 320 kilómetros
cuadrados de superficie total, siendo la segunda en
extensión de todas las islas Marquesas.
Aunque las Marquesas fueron de las primeras islas
que descubrieron los europeos en la Polinesia,
durante dos siglos quedaron fuera de las rutas de
exploración y de la influencia cultural occidental.
La cultura nativa marquesana quedó devastada después
de la llegada de los exploradores europeos. Además
de la actividad de los misioneros cristianos, hay
que atribuir el colapso cultural a los efectos
catastróficos de las enfermedades importadas. Pero
su redescubrimiento relativamente tardío impresionó.
A partir de la experiencia de Herman Melville como
tripulante de un ballenero, y como desertor en las
Marquesas, escribió su primera novela, Typee,
considerada como la primera del género de la
literatura de los mares del sur.
Robert Louis Stevenson y Jack London siguieron los
pasos de Melville, y sus viajes también quedaron
reflejados en sus libros.
Hoy en día la cultura marquesana es una mezcla del
resurgimiento de la antigua cultura, con fuertes
influencias de la cultura tahitiana, y de la
francesa. |
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