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Chile sur, en tierra de mapuches
Entre volcanes, ríos y lagos de los Andes,
aún perdura la cultura ancestral de los mapuches, ese pueblo
indígena del que habló Alonso de Ercilla en la gesta de La
Araucana |
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HOJA DE RUTA |
Cómo llegar: Vuelos diarios
de Iberia y Lan Chile. Ésta a su vez vuela entre
Santiago de Chile y Puerto Mont. El autobús es
barato y seguro.
Direcciones: En Puerto Varas: Hotel Las
Cabañas del Lago Klenner, 195. T (56-65)232 29.
Restaurante Chamaca INN. T (56-65) 232 876. En
Peulla: Hotel Peulla. En La Unión: Hotel Club Alemán
(Letelier 497) T (64)322 695.. |
M. J. SALAZAR
Así que, con el ánimo de encontrar a los
descendientes de Lautaro y de Caupolicán, que en el
siglo XVI lucharon en la guerra de Aruco hasta
vencer a Pedro de Valdivia, decidimos emprender
nuestro viaje. Elegimos como punto de partida la
Región de los Lagos, descrita por Benjamín
Subercaseaux como ‘El país de los espejos azules’.
El vuelo entre Santiago de Chile y Puerto Montt
permite contemplar la impresionante cordillera de
los Andes y sus caudalosos ríos que descienden hasta
el Pacífico. Desde Puerto Montt parten cruceros
hacia el sur, que se adentran en los fiordos y se
aproximan a la Antártida. Pero nos dirigimos hacia
el norte en busca de nuestro lago. Merece la pena
detenerse en Puerto Varas, la ciudad de las rosas,
cuya arquitectura de influencia alemana invita a la
ensoñación.
Al día siguiente aguarda la excursión a Peulla
atravesando el Lago de Todos los Santos, conocido
como Lago Esmeralda por el color de sus aguas de
origen glaciar. Esta zona se caracteriza por sus
bosques templados lluviosos, que albergan bosques
siempreverdes, poblados de olivillos, ulmos, coigües,
alerces y plantas trepadoras.
El autobús con destino al puerto de Petrohué inicia
el recorrido bordeando el lago Llanquhue. Se adentra
por un camino de ripio en un bosque cada vez más
espeso hasta llegar a los saltos del río Petrohué,
donde comienza el Parque Nacional Vicente Pérez
Rosales. Las aguas verdes de los saltos golpean las
rocas volcánicas negras creando con su espuma
enormes puntillas en constante formación. Desde aquí
la vista del volcán Osorno es impresionante y
conmueve por su magnetismo. Pero la parada es corta,
el catamarán está a punto de zarpar.
Cuando empieza la travesía comienza la magia.
Avanzar por esas aguas deslumbrantes, rodeados de
selva entre picos escarpados que despliegan una
alfombra verde hacia el cielo, es como escapar del
mundo.
Caminatas inolvidables
Antes de darnos cuenta de que han transcurrido las
dos horas de travesía el barco se está aproximando
al muelle de Peulla, pequeña villa ecológica rodeada
de bosques siempreverdes con sendas que permiten
caminatas inolvidables a pie o a caballo. Hay que
deslizarse por la tirolina entre un bosque de
coigües de gran altura con un recorrido de 900
metros. Al saltar la adrenalina se dispara. Es fácil
olvidarse del vértigo y entrar en otra dimensión de
la realidad. No hay arriba ni abajo durante esos
minutos fugaces que permiten volar entre las ramas.
Cruzando dos lagos más llegaríamos a San Carlos de
Bariloche, ya en Argentina; es una ciudad de cuento,
con fábricas de chocolate, fabulosas pistas de
esquí, el maravilloso bosque de arrayanes que, según
dicen, inspiró a Walt Disney para crear el entorno
de Bambi, la isla Victoria en el lago Nahuel Huapi.
Un mundo inabarcable. |
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