
Un ejemplar de cabra montés. /
SUR |
Incursión en la naturaleza. El Torcal de Antequera en
invierno
Las altas temperaturas que
se están registrando en los primeros días del año invitan a
disfrutar del paisaje de las sierras calizas que se adentran
en la provincia de Granada
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LA RECETA DE JOSÉ MIGUEL CAMPAÑA |
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Cómo llegar
Destino: P. N. Torcal de Antequera.
Itinerario: Partiendo de cualquier lugar, el
primer hito debe ser llegar a la ciudad de
Antequera, y desde allí dirigirse por el suroeste a
una carretera señalizada que a 13 kilómetros le
conducirá hasta el paraje natural.
Desde Málaga: Si se parte desde Málaga, se
puede tomar una ruta alternativa en Casabermeja, a
través de la carretera que conduce a Villanueva de
la Concepción y desde allí llega hasta el célebre
Torcal.
Rutas: Una vez estacionado su vehículo, las señales
le indican cómo tomar una de las dos rutas,
señalizadas con flechas de color amarillo o verde,
que debe seguir cuidadosamente a pie, sobre todo sin
perder la dirección y procurando no resbalar en las
rocas, hasta regresar a la zona de aparcamiento.
Equipo: Para contemplar las especies
mencionadas y otras que eventualmente acudan a este
espacio deben proveerse de unos buenos prismáticos,
o preferiblemente de un telescopio de campo.
Dónde comer
Restaurante: El Molino Blanco, Carretera de
El Torcal kilómetro número 5. t 952 706 622 o en
cualquiera de los muchos restaurantes y
establecimientos que se pueden visitar en la ciudad
de Antequera.
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Bernardino León Díaz
Los días soleados y las suaves temperaturas que
estamos disfrutando en estos primeros días del mes
de enero invitan a visitar cualquiera de esas
espléndidas sierras del arco calizo central que, de
oeste a este, se adentran en la provincia de
Granada, a través de la sierra de Alhama, mediando
entre ellas el Torcal de Antequera y las sierras de
la Chimenea y las Cabras. Todas ellas comparten una
fauna y una flora sobre un sustrato común. Acaso
Camarolos sea la representación más relevante de
todo el arco calizo por su extensión y altura, pues
no en vano se encuentra en ella el vértice del
Chamizo, elevación de 1.637 metros, aupado por las
hermosas subsierras del Có, Prieta, Jobo, Gorda y
San Jorge, en una auténtica espina dorsal de la
provincia de Málaga, barrera natural que se
interpone entre el mediterráneo malagueño y las
mesetas del norte.
La existencia de capas de calizas compactas,
alternando con otras de margas y arcilla, mucho más
erosionables, han modelado en el Torcal de Antequera
formas fantásticas que la imaginación popular ha
bautizado con nombres que aluden a dioses nepalíes o
hindús; tornillos o bollos, lagartos o sombreros,
moños o portillos, que bien valen un viaje para
conocerlas.
En las diversas rutas se pueden observar bellos
rincones como el Callejón oscuro, de altas paredes,
umbrío y fresco, y el callejón del Tabaco y el
Ancho, lugares que merece la pena visitar. El
paisaje que se divisa desde las Ventanillas, sobre
todo en tiempo claro nos permite contemplar al este
Sierra Nevada, al sureste las sierras anticarienses
de Cabras y los Montes de Málaga, destacándose las
cresterías difuminadas de la Sierra de Almijara; la
Hoya del río Campanillas al sur, por detrás de la
cual se domina el Mediterráneo; al este el valle del
Guadalhorce y las sierras de Aguas y la Pizarra.
Flora variada
El Arco calizo central cobija especies florísticas
de enorme interés, entre las que destacan dos
saxífragas endémicas, un conejito de grandes flores
rosadas, una linaria blanca, rayada de azul, una
clavellina y una violetilla africana, que apenas
crece por esta y otras sierras rondenses, muy
atractiva por sus minúsculos pétalos amarillos,
manchados de negro. Junto a ellas, crecen asimismo
especies enormemente decorativas, no endémicas, pero
que atraen al visitante. La escila española crece
por doquier, al abrigo de las rocas y la euforbia
macho también es abundante, como los heléboros y los
ranúnculos que se refugian en las zonas húmedas,
entre las profundas grietas que conforma la caliza.
El dosel arbóreo de esas sierras calizas, entre las
que ocupa un lugar preeminente El Torcal de
Antequera incluye encinas, quejigos y arces y una
orla espinosa en buen estado de salud: el majuelo,
la abarta, el aladierno forman parte de ella, así
como el escaramujo, ese rosal silvestre de gran
valor antiescorbútico y cuyas facultades diuréticas
permanecen tras un uso prolongado sin que jamás
afecte a los riñones.
Variedad de especies
Por estas fechas, sin embargo, más que admirar una
flora de la que ni siquiera se conservan sus restos
vegetativos hasta el incipiente verano, nos interesa
contemplar especies notables como el buitre común,
que nidifica en los cortados meridionales del parque
que frecuentemente sobrevuela. Asímismo, se ven con
relativa frecuencia grupos de cabras monteses,
compuestas por algunas hembras y numerosos cabritos
que se muestran sin timidez en los roquedos más
elevados e inaccesibles.
El caos rocoso es refugio de numerosos reptiles,
entre los que destacan las culebras de escalera y
bastarda, y la temida víbora hocicuda En primavera y
verano se ven mariposas por doquier: una de las
primeras que vuelan por estos espacios son las
mariposas de los cardos, así como la mariposilla
azul diminuta, frecuente en estas sierras, que con
suerte también podemos contemplar en uno estos
cálidos días de un invierno atemperado. |
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