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 ESCÁPATE - REPORTAJES

Imagen parcial de las rocas de El Torcal. / B. L. D.
Incursión en la naturaleza. Invernantes en el río de Vélez
Nace este río en la sierra de Alfarnate y Periana, se embalsa en la Viñuela, discurre por la vega de Vélez y muere cerca de Torre del Mar, donde abre su camino hacia la desembocadura


 

LA RECETA DE FELICIDAD VERDUGO

Cómo llegar

Destino: Desembocadura del río de Vélez.

Desde Málaga: Partiendo desde Málaga, a través de la carretera N-340, un kilómetro antes de llegar a Torre del Mar, a la altura del nuevo puente debemos tomar una estrecha carretera asfaltada que desciende a la derecha, pasa por debajo del citado puente y desemboca en el de la vieja carretera, pintado de azul, donde girando a la izquierda puede estacionar su vehículo bajo unos árboles. Al final del puente viejo, en dirección a Torre del Mar, desciende a la derecha un carril que podemos recorrer a pie, o en vehículo motorizado, si bien recomendamos la primera opción, pues se disfruta de una vegetación de ribera mediterránea. Al final del carril, se llega hasta la playa y el delta de la desembocadura, donde centenares de gaviotas se mueven por el agua o levantan el vuelo.

Equipo: Para contemplar las especies mencionadas y otras que eventualmente acudan a este espacio deben proveerse de unos buenos prismáticos, o de un telescopio de campo.

Dónde comer: Restaurante: En el Rincón de Paco, Calle San José (esquina Paseo Marítimo), Tno. 952 547 515, o en cualquiera de los muchos que hay en Torre del Mar.

Bernardino León Díaz

El río de Vélez es uno de esos 120 cauces que integran la llamada Cuenca Hidrográfica del sur de España, donde se agrupan cuencas y subcuencas independientes que vierten sus aguas al Mediterráneo, a través de los ríos de Vélez y Guadalhorce en Málaga, Almanzora, Andarax y Adra en Almería, Guadalfeo en Granada y Guadiaro, Guadarranque y Palmones en Cádiz.

Sujetos a un fuerte estiaje, sólo alguno de estos ríos presentan en ciertos tramos una vegetación de ribera propiamente dicha, siendo más frecuentes las especies termófilas mediterráneas, que dependen del régimen de lluvias, entre las que suelen abundar adelfales, tarajes y cañaverales.
El Vélez presenta en su desembocadura un denso cañaveral, donde crían y se desenvuelven diversos paseriformes, como el ruiseñor bastardo, que instala su nido en la base de las cañas, mosquiteros comunes, gorriones molineros, habitantes de los sotos fluviales, lavanderas boyeras, bisbitas ribereños alpinos y avetorrillos que se mimetizan con sus picos enhiestos.

Nace este río en la sierra de Alfarnate y Periana, se embalsa en la Viñuela, discurre por la vega de Vélez Málaga y muere cerca de Torre del Mar, donde abre su camino hacia la desembocadura.
Resulta enormemente instructivo un paseo por sus orillas donde crece el álamo blanco y una orla de cañas, eneas y vegetación de ribera, da cobijo a numerosas rálidas, anátidas, agachadizas y otras especies palustres.

El eneal acoge una abundante población de pollas de agua, que tolera la presencia humana sin alterarse; el rascón, que permanece siempre escondido; el calamón, que se alimenta en las eneas y se desenvuelve también por el carrizal, y en el río se reproducen el avetorrillo, el chorlitejo patinegro y la terrera común.

En el tramo aluvial destaca un junqueral rico en especies notables, como el pechiazul, que lo frecuenta tanto en invernada como en el paso. Algunos carriceros comunes hacen sus nidos aquí, y el buitrón que, con telarañas y pelusas construye una bolsa que cuelga en los juncos, donde deposita sus huevos. En migración se ve el chorlitejo grande, correlimos común y menudo, la cigüeñuela, archibebe común, tarabilla común y norteña, andarríos chico, avión zapador, buscarlas, garcillas cangrejeras, polluelas y la hierática garza imperial.

La gaviota cabecinegra, que tiene su lugar de cría en las costas del Mar Negro y en los Balcanes, inverna en las costas de Málaga. Suele confundírsele con la gaviota reidora a la que se parece bastante, aunque es más rechoncha y de mayor tamaño, similar al de una perdiz común. En época nupcial su cabeza ostenta una mancha negra azabache, que le llega hasta el cuello, mancha que en la reidora es marrón achocolatado, y ambas forman parte de las bandadas de láridas que se concentran junto a gaviotas patiamarillas y sombrías. En diciembre y enero es cuando se ven las bandadas más grandes en las costas de Málaga, como en diciembre de 1989, en el que se registraron en 3500 aves y 4200 ejemplares en enero de 1990. El paso otoñal, tiene lugar entre julio y noviembre y el de primavera entre febrero y abril.

Algunas organizaciones ecologistas han elevado protestas justificadas, ante las autoridades municipales por haber permitido la construcción de una discoteca y otras agresiones ambientales en este espacio singular surcado por el río de Vélez.

De regreso, podemos ver bandadas importantes en las playas del término de Almayate, así como en Benajarafe, posadas en el tramo de playa que se ensancha frente a la torre vigía. Este viejo tramo de la antigua carretera N-340, se ha convertido en un lugar sosegado donde poder estacionar los vehículos, pasear y contemplar desde los miradores no sólo las gaviotas, sino las formidables especies marinas que cruzan el Estrecho y acometen por aquí las rutas que les lleva a sus lugares de cría en las tierras septentrionales europeas.

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