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El
Castillo de Águila es uno de los mejores miradores
de la provincia. Aprovechando una fortaleza de gran
valor estratégico, se puede divisar una amplia
panorámica sobre el Campo de Gibraltar, con el Peñón
que sobresale en el horizonte. Pero más próximo a
esta atalaya se alcanzan a ver los macizos
montañosos de la Sierra del Hacho, que no es más que
una de las estribaciones de la Serranía, entre los
valles del Guadiaro y del Genal. Se trata de un
conjunto paisajístico de gran belleza, gracias a esa
excelente combinación de colores: el azul del mar,
el verde de la espesa vegetación y el gris de las
zonas rocosas. Además, la fortaleza se encuentra
sobre un gran peñón, que los árabes llamaron Sair
Guazán, que significa roca fuerte. Sin embargo, el
valor táctico de esta elevación fue descubierta por
los romanos, que la ocuparon por primera vez. El
castillo está unido prácticamente al casco urbano de
Gaucín, lo que permite ver el sinuoso tramado de sus
calles.
El
Castillo del Águila debe su nombre a las numerosas
rapaces que sobrevuelan la fortaleza, aunque también
es un observatorio natural para descubrir otras
aves, como los buitres leonados. Pero una vez en
estas ruinas, es obligada la visita al interior de
este recinto, que hasta el siglo XIX estuvo cerrado.
En su interior, el visitante no sólo
descubrirá nuevas panorámicas, sino también
vestigios como la Torre del Homenaje, así como
algunos aljibes y garitas, que se mantienen a pesar
de que el castillo fue parcialmente destruido en
1836. Dentro de la propia fortaleza, se encuentra la
ermita del Santo Niño. |