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Descripción
Como indica su nombre vulgar, esta planta crece exclusivamente por tierras
de Andalucía. Se trata de un arbusto de hasta un metro y algo más de
altura, con tallo y hojas recubiertas de lanosidad blancuzca, persistente;
hojas de unos cinco centímetros de largo, con forma de espátula
estrechada; espiga de cuatro a diez centímetros; corola de un centímetro
de largo, color lila.
Al igual que todas las lavandas, tiene aplicaciones medicinales como
digestivas, estimulantes y antiespasmódicas; para combatir los flatos y
las indigestiones. Con sus hojas y flores se hacen sahumerios en las
habitaciones en que ha habido enfermos, para purificarlas de las
"miasmas".
En perfumería es inestimable para preparar esencias y aguas de lavanda.
En Andalucía se ponen ramitas secas en los armarios para perfumar la ropa
limpia; y en algunas comarcas de Cataluña, según Font Quer, se usan para
ayudar a las aves a la muda del plumaje. |