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Descripción
Planta de alta montaña mediterránea andaluza que alcanza por el norte
hasta las sierras de Segura y Alcaraz.
Boissier la descubrió en Málaga y la describió como especie
independiente. Se distingue del agracejo vulgar por tener hojas más
gruesas y coriáceas, de hasta 2,5 cm. de largo por 1 cm. de ancho,
enteras o con pocas espinitas, y frutos negro-azulados en tanto que son
rojos los de la subespecie vulgaris. Los tallos son púrpura oscuro, las
espinas de color amarillento intenso. Racimos de hasta 13 flores.
El nombre proviene del fenicio barbar, es decir, brillante
aludiendo a sus hojas, o tal vez del árabe barbaris, con el que se
denominaba la planta. La raíz toma color amarillo, usándose para teñir
cueros. De las hojas y corteza se extrae berberina, para reducir la
tensión arterial. La corteza posee propiedades purgantes. Se ha usado
también como febrífuga y para desintoxicar morfinómanos. Las hojas
poseen virtudes astringentes y antiescorbúticas |