Recorrieron más de 1.000 kilómetros para conocer a un insigne paisano. Los pintores malagueños Gabriel Alberca, Alfonso de Ramón, Virgilio Galán y José Guevera, viajaron en 1957 hasta Cannes para visitar a Pablo Picasso. Durante dos días el genio los acogió amablemente en su casa, y les regaló a cada uno una obra. Además, les entregó un recuerdo inolvidable que trajeron a la ciudad: Picasso ordenó a su secretario, Jaume Sabartés, que les entregase algunas piezas para el Museo de Málaga.
Ayer, coincidiendo con la inauguración de 'Los Picasso de Antibes', la nueva exposición temporal del Museo Picasso Málaga, uno de los protagonistas de aquel viaje, José Guevera, mostró a Christine y Bernard Ruiz Picasso las fotos que aún conserva de aquella aventura. «Se portó con nosotros de maravilla», explicó a SUR.
Una vieja furgoneta
Este pintor afincado en Nerja, rememoró cómo trajeron en «una vieja furgoneta» la serie de litografías y grabados donados por el genio para su exposición en Málaga -que han pasado a la historia como legado Sabartés- . En 1961, el entonces Museo de Bellas Artes -ubicado en la actual sede del Museo Picasso, el Palacio de Bellavista- expuso estas obras, que ahora se conservan en la Aduana a la espera de una sede definitiva para el Bellas Artes.