Málaga se tiñe de verde
JUANLU REYES
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MAREA VERDE. La plaza de Félix
Sáenz fue el punto de partida de las
celebraciones de la afición del Unicaja.
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CARLOS MORET |
J«SÍ, sí, sí, la Liga ya está aquí». Por fin los
aficionados malagueños se quitaron la espina de
la final de 1995 frente al Barcelona y pudieron
entonar un cántico que se ha hecho esperar.
Desde últimas horas de la tarde el color verde
tomó las calles del Centro gracias a miles de
seguidores que se fueron moviendo como una marea
humana hasta llegar incluso a cortar el Paseo
del Parque, donde la fuente de las Tres Gracias
se convirtió en el centro de la fiesta.
La celebración comenzó en la plaza de Félix
Sáenz, donde un veterano aficionado subido a un
andamio recordaba con su camiseta la final
contra el Barcelona a la vez que se iban
siguiendo los últimos minutos del partido.
Después, bufandas y camisetas del Unicaja
llenaron de un mismo color la plaza de la
Constitución, donde no faltó el amago de bañarse
en la fuente. Pero el monumento estaba cerrado a
cal y canto y sin agua en previsión de la
victoria, de ahí que la marea verde optara por
trasladarse a la fuente de las Tres Gracias.
Aunque antes un guiño a Garbajosa: «Jorge,
quédate, quédate».
La noche iba a ser larga y había que recuperar
fuerzas, de ahí que muchos optaran por realizar
una parada técnica en la feria de la tapa que
está situada en la plaza de la Marina antes del
esperado baño. Y es que más de uno quería ir
directamente a recibir al equipo al aeropuerto,
puesto que en un primer momento se corrió el
rumor de que el Unicaja llegaría sobre las dos
de la mañana a la capital.
«A la fuente, oé» fue el grito más repetido
durante la 'toma' de las Tres Gracias, en la que
apenas cabía un alfiler para celebrar entre
chapoteos un triunfo que hasta bien entrada la
madrugada tiñó de verde Málaga. |