Garbajosa, imprescindible
JOSÉ MIGUEL AGUILAR
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RECIBIMIENTO. Decenas de brazos
intentan tocar a Garbajosa a su llegada
a la entidad financiera Unicaja. /
ANTONIO SALAS |
Es el hombre de moda, el jugador del año, el
ídolo de masas. Jorge Garbajosa tiene la virtud
de que casi todo lo hace bien y sin darle
importancia, lo que encierra más valor si cabe.
Así lo aprecia el aficionado malagueño, que
tiene en el madrileño al referente del Unicaja
campeón, como bien se pudo apreciar en el
recibimiento tras la conquista de la Liga ACB,
como se demuestra partido tras partido en el
Palacio de los Deportes Martín Carpena. En una
ocasión tan singular, Málaga arropó a Garbajosa,
que recibió un sinfín de muestras de cariño. Se
convirtió en el centro de todas las miradas, en
el imprescindible para el futuro.
Garbajosa es un ser especial, con un don que le
hace ser único, tanto a nivel humano como
profesional, el de la modestia. Siempre en
segundo plano pese la importancia de su concurso
en un equipo construido alrededor de él -derecho
arraigado desde el enorme sacrificio llevado a
cabo en dos lustros-, el de Torrejón de Ardoz
medita otra decisión crucial en su vida,
idéntica a la que le llevó a practicar el
baloncesto, cambiar la capital de España por
Vitoria, aventurarse a trasladar su residencia a
la localidad italiana de Treviso y recalar
definitivamente en Málaga tras cuatro años
triunfales. ¿Definitivamente? Ahora se plantea
otro reto en su vida, mayor si cabe: jugar en la
NBA. La posibilidad encamina el futuro del
Unicaja por otros derroteros no previstos.
El gran activo
Garbajosa es su jugador franquicia, el mejor
activo para el club, el equipo y la afición. La
llamada de la mejor Liga del mundo no entiende
de relaciones contractuales, pues el madrileño
firmó en su día hasta 2008. El héroe de la final
ha promovido sin pretenderlo un sinfín de
reuniones en las altas instancias del Unicaja,
conscientes de que deben intentar retener al
jugador que le ha llevado a conquistar los dos
últimos títulos, los de mayor prestigio, la Copa
del Rey y la Liga. Los que le han emparejado con
la grandeza deportiva.
La celebración primera en el hotel de Vitoria,
como todos y cada uno de los actos llevados
después a cabo por el Unicaja, giró en torno a
la duda creada por su continuidad en Málaga.
Compañeros, peñas y dirigentes del club le
gritaron a los cuatro vientos: «¿Jorge,
quédate!». La expresión más fácil, y a su vez la
más contundente, para intentar que Garbajosa
continúe siendo el líder del conjunto que
entrena Sergio Scariolo, expectante ante esta
situación inesperada. Es imprescindible que
siga. |
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