Un modelo
habitualmente propicio para los 'cajistas'
El Unicaja ha disputado cuatro eliminatorias con
factor cancha favorable bajo el sistema 2-2-1 y
sólo perdió una
JAVIER L. RUIZ
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PRECEDENTE. Garbajosa y Holcomb.
/ PACO RODRÍGUEZ. EFE |
La llegada de las semifinales imponen el sistema
de competición tradicional para las
eliminatorias al mejor de cinco encuentros. Tras
buscar una emoción que finalmente no existió en
la fórmula 1-1-1-1-1 (partidos alternos en las
canchas de uno y otro contrincante), el 'play-off'
recupera el 2-2-1 que devuelve, en teoría, la
ventaja al equipo con el factor cancha a su
favor. Una tesitura en la que se verá el Unicaja
a partir del viernes y que se repetirá en caso
de que el cuadro malagueño supere al DKV
Joventut.
El formato ha resultado tradicionalmente
propicio para los intereses del conjunto
'cajista'. La lógica se impuso en tres de las
cuatro ocasiones en las que el Unicaja disputó
eliminatorias bajo este sistema y con el factor
cancha a su favor. Sólo en una ocasión se vio
superado por su rival, aunque quizás constituyó
el recuerdo más doloroso de la reciente historia
del club: fue en la final de la temporada
2001-02 frente al Tau.
Anteriormente, el Unicaja cumplió con creces. La
primera vez que se vio en una situación así, en
las semifinales de la campaña 94-95, endosó un
contundente 3-0 al Manresa que le valió la
disputa de su primera final. Seis años después,
con Bozidar Maljkovic en el banquillo, la
víctima fue el Pamesa en cuartos de final (3-1).
Una temporada después los 'cajistas' superaron
al Estudiantes (3-0) en el camino hacia su
segunda final. |