Todos somos campeones
BERNI RODRÍGUEZ
Qué maravilla! ¡Increíble! No me salen otras
palabras, no sé otras palabras para definir
tantas sensaciones juntas, nunca hasta ahora me
habían faltado. La sola idea de poder estar aquí
y ahora disfrutando de lo que nos está pasando
compensa con creces el esfuerzo realizado
durante diez meses casi sin parar. Y es que esa
es la magia del deporte y del deportista, el
afán de superación con una única meta: ganar. Y
hoy lo hemos hecho, por fin lo hemos conseguido,
hemos vencido no sólo a nuestros rivales, sino
también al cansancio, al dolor, a la presión...
Adversarios, a veces, más duros que los propios
jugadores.
Sin lugar a dudas, hemos puesto todo lo que
estaba de nuestra mano para llegar aquí y es
que, como dice un buen amigo mío, «para ganar te
lo tienes que merecer de verdad». Y doy fe de
que hemos trabajado muy duro para poder
merecerlo.
Hablando de trabajo, nunca había visto a un
cuerpo técnico (entrenadores, cuerpo médico,
preparador físico, delegados, encargados de
material) emplearse tan a fondo. Horas y horas
de esfuerzo les hacen, sin duda, merecedores de
este triunfo. Por cierto, Migue, te voy a echar
mucho de menos el próximo año, pero te deseo lo
mejor en tu nuevo reto profesional.
Sergio, un ganador
Su manera de ver el baloncesto puede gustar o
no, al igual que su modo de pensar o su forma de
desarrollar su trabajo –incluso quizás no guste
su peinado–, pero de lo que no tengo duda es de
que Sergio es un ganador y te hace ganar. Y por
ese motivo siempre lo querría en mi equipo.
Esta noche yo he logrado dos títulos, uno como
jugador y otro tan importante como este: el de
aficionado. Sigo siendo uno más. Aunque esté ahí
abajo y sea yo el que tenga la pelota, en cierto
modo también estoy en la grada, animando,
jaleando para ganar cada partido como nuestros
10.000 fieles seguidores que nos han ayudado (¡y
de qué manera!) a conseguir este sueño. Qué
lástima que la ACB no tenga 10.000 copas para
repartirlas entre tantos buenos malagueños.
Todos somos campeones esta noche.
Un buen postre
He de hablar de esa otra parte que no se ve y
que tan importante es para nuestro día a día.
Son nuestras familias, porque no es fácil
entrenar tantas horas, viajar tantos kilómetros
y que no te afecte. Especial mención a nuestras
mujeres, novias, compañeras... que hacen todo
mucho más llevadero y nos ‘aguantan’ sin
rechistar, a veces como auténticas psicólogas
que trabajan con sus pacientes. En mi caso lo
tengo fácil, unos padres y hermanas maravillosos
que tanto me atienden y una mujer a mi lado
estupenda que me entiende y cree en mí.
Otro de los grandes ‘culpables’ de nuestro
disfrute es Unicaja, que, con su apoyo
incondicional en todos los sentidos a lo largo
de estos años, hace posible que estemos viviendo
esto. Con un patrocinador de este calibre se
puede conseguir este título y los que vendrán a
nivel nacional y europeo. Gracias por dar tanto
al baloncesto malagueño.
Los que me conocen saben que no puedo pasar sin
un buen postre y por eso me van a permitir que
haya dejado para el final a mis once compañeros.
Hemos formado un vestuario envidiable y por eso
hoy puedo decir que, además de un equipo, 12
amigos hemos ganado la Liga ACB.
Voy a saborear cada segundo de estas horas para
que queden por siempre en mi memoria. |