FUNDACION ANTONIO SEGOVIA LOBILLO
Inscrita en el Registro de Fundaciones Españolas
Carta abierta a la Axarquia del Patronato de la Fundación Antonio Segovia Lobillo
“Mis dos ideales de siempre han sido Vélez y el Arte, creo haber cumplido
con estas dos etapas de mi vida” (Antonio Segovia Lobillo)
Hace ya algún tiempo que ya no hay reunión mañanera en la plaza de las Carmelitas, en ese kiosco señero, punto de encuentro obligado, bajo la mirada regocijada de nuestro recordado amigo Miguel Torres, porque los que estaban ahora ya no están, y digo esto porque frente a esa fuentecilla de chorro cantarina ,que fresqueaba la sombra sinuosa de un ficus, como saludando en la asomada, el quiebro del Total, ese que arribaba en la esquina y enfilaba la carretera , ahora, ya, no reúne el abrigo de su sombra los poetas y escritores, que se esperaban al auxilio del solecillo y los periódicos frescos de tinta madrugada. Martín Galán con su libreta o carpetilla bajo del brazo, Antonio Segovia con su terrón de azúcar para el perro que le esperaba a la misma hora, y su mente y trote alborozado, Joaquín con su libertaria prisa siempre ,y sus atropelladas ilusiones y farándulas, joven siempre y agitado, Antonio Jiménez, revolucionario y nuevo, con la fuerza del empuje en su buen hacer. Y su” Comarcal” lleno de emociones y novedades, Los profesores Del Pino y Montoro, Pepe Méndez cronista y vigilante del devenir cultural, Pepe Ríos otro eslabón de asentamiento donde lo rural y costumbrista hacen la historia mas noble de los pueblos, Valdés y Bonilla en la capilla Sixtina del taller del centauro Hernández, Guerra uno aquí entre cerezos y jazmines al pie del monte, otro en lejanías de otros espacios flamencos, haciendo patria, lejos de aquí, pero con la misma yunta de amor y diáspora obligada, Fernández Olmos inquieto misionero de recopilaciones históricas y costumbristas, todos ellos vigías perpetuos de la cultura e historia de Vélez. Allí digo, se ponía en marcha la requisitorias para criticar y poner en marcha los desaguisados habidos en lo concerniente a la cultura y patrimonio veleño y que como siempre dependían del mal hacer o sí del gobierno de turno. Un pequeño grupo de sabios con fortaleza cultural, que soportaban lo propio por la defensa del municipio, hoy por desgracia en olvidos de jóvenes (por su nacimiento) o por los maduros que han adoptado nuevas costumbres y aseos sociales.
Esa edad de Oro pletórica de fuerza e importancia, llegó a gestar con su dinamismo cuestiones tan idílicas como la filosofía de Comarcalidad (Antonio Jiménez), hasta entonces desconocida por nuestros gobernantes, llegando a concentrar a personalidades de prestigio y talla como el profesor Lacomba, gestores de estas reuniones multitudinarias que engrandecían constantemente la labor que el Centro de Estudios de la Axarquia realizaba por la comarca veleña. Personalidades y encuentros en el Rinconcillo, promovido por la sabia labor de Antonio Jiménez, que tanto esfuerzo a dedicado a quitar de la modorra a tantos adormecidos, sacudiendo las mentes para despertarlos y decirles que estamos perdiéndonos entre bastidores la esencia de nuestra cultura y historia comarcalista. Certamen Poéticos de evocadores Juegos Florales, y el Mesón del Conde con olor a humedad y misterio de cantes atrapados entre el fino oloroso y el dulce arco del Gitanillo de Vélez, mientras la luna refrescaba con roció las buganvillas de las pérgolas de la Plazuela del Carmen, con la sombra alargada de la guitarra de Juan Breva y el revoloteo de los fantasmas desahuciados del convento San José de la Soledad que fueron erradicados de sus celdas a golpe de piquetas y desprecio.
Temas de los de siempre y hoy menos actuales, porque han sucumbido a la piquetas de la aurora no sin la denuncia firme y decidida de los que velaban por la realidad histórica de nuestro pueblo. El Centro de Estudios de la Axarquía, marcó un después diferente de hacer las cosas, ya que su influencia y voz, ponían en alerta a las manipulaciones localistas del poder ejecutivo vigente.
¡Que lástima del tiempo que llegue y huye¡ ¡Dejándonos de olvidos llenos los bolsillos y las sombras¡
Aún y tan lejos como la Ermita de San Sebastián que es un cimiento principal de la conquista de Vélez y de su heráldica y aún así derruido, parece reclamar su hidalguía el fantasma del defensor del Rey Fernando.
Y de estos hace ya bastante tiempo, tan solo están las cabras, como vigilantes encarnados en las huestes defensoras, defendiendo la valentía olvidada y agradecida del soldado que dejó su vida por el Rey Fernando, y que forma parte del escudo de nuestra Ciudad.
Dolor de reclamaciones constantes. Ahora algunos se han ido, Segovia Lobillo, Lobato , Martín Galán, Pepe Méndez. Pero no las voces que claman y señalan. Y de esta asunción nace entre la promesa otorgada frente a la casa que me vio nacer en la Calle Canalejas, a mi padre, la Fundación que lleva su nombre para la salvaguarda de su pensamiento y obra.
Todos saben que Antonio Segovia Lobillo además de la defensa a ultranza de los valores humanos mas desfavorecidos en su trato por la sociedad, esos que reclaman por justicia en la voluntad de reparación, dejó largamente sus horas y desvelos por la cultura y la defensa patrimonial, investigando las raíces de cuanto formaba la eficacia del renacer de un pueblo. Por eso quería que su obra fuera estudiada y sirviera en Vélez a conocer la realidad del espíritu que la forma. El Arte en todas su dimensión y la libertad del Hombre en toda su extensión.
Cuando después de largos procesos, desvelos y historias inconfesables, se da como resuelto albergar el Legado de la Fundación en el Centro llamado Cultural San Juan de Dios, me entero por la Opinión de Málaga, que ya no es lo que debía ser y ahora será un Museo Municipal Arqueológico. Bienvenido, porque no hay que oponerse ni mucho mes, a tan digna labor de preservar el ayer, que cimenta la Historia. Ni a este Patronato le parece mal, todo sea por el pueblo. Pero si es necesario que al mismo tiempo se dispusiera de un lugar ya definitivo para la misma. Que no exposición de las obras, por ahora, que ese no es el único objetivo fundacional, sino un sitio donde la documentación se presente a su estudio y clasificación para poder desarrollar los fines de la misma. El pensamiento y obra de Antonio Segovia Lobillo y los numerosos adyacentes generacionales que atestiguan el paso y el rastro dejado en las relaciones con la cultura y personas coetáneas de su tiempo, como los hermanos Clavero, Hernández (hnos.) Lobato, Antonio de Vélez, Pedro de Vélez y tantos otros que conformaron los recortes de rotativos, folletos de feria y cartas, papeles de vida en la vida misma. Papeles, siempre papeles que se acuestan a la sombra del olvido intransigente en esa la custodia acomodada y consentida. Y no esta bien, nada bien que se revuelva los sentimientos del que ama y siente, y en ese caso me encuentro yo, como si mi hacedor me recriminara mi pasividad y silencio ( que no lo es ), porque eso señores míos, es lo mío de su vida.
Los cuadros donados por los pintores, son algo mas de los mismo, falta de control en su protocolo de inventario y fotografía, y dejadez en flujo normal que debe corresponder a una actuación de colaboración y fluidez, por el Legado es ya muy importante.
El 16 de Diciembre del 2009 Se expide por el notario Clemente Esteban Beltrán de Santa Cruz de Tenerife escritura de constitución de la Fundación Antonio Segovia Lobillo y el BOE el 25 de Noviembre del 2010, publica en su número 285 la Orden CUL/3037/2010 de 4 de Noviembre por la que se inscribe en el Registro de Fundaciones la Fundación Antonio Segovia Lobillo, figurando como fines de la misma la conservación, perduración, fomento de la investigación y difusión de la obra, tanto pictórica como literaria, de Antonio Segovia Lobillo, sin perjuicio de la organización de cualquier otra actividad que se considere de interés general, es especial las relacionadas con fines culturales, cívicos, educativos y científicos.
El domicilio de la Fundación quedó establecido en la Calle Suarez Guerra, 50 primero de Santa Cruz de Tenerife, y la Fundación desarrollará sus actividades principalmente en las Comunidades de Canarias y Andalucía, encontrándose bajo la protección del Protectorado a quien se debe enviar los planes de actuación.
Y ahora queda en el aire, la pregunta, la misma de hace ya cinco años, ¿Dónde, nuevamente se va ha establecer el Legado, en qué estancia, en qué lugar? O por el contrario, se obvia tanto la figura de Antonio Segovia que ni él ni su Legado se merece tener en cuenta un espacio de cualquier dependencia municipal? Los cuadros son otra historia, ya que la Fundación no pretende tener una exposición de todas las obras, la cosa no funciona así. La fundación cede en comodato una selección de obras determinadas, que serán en cada momento temáticas, pudiendo ceder a otros establecimientos axárquicos, exposiciones temporales. El resto de las obras estarán en custodia del municipio, o en lugar que el Patronato designe en común acuerdo con quien decida acoger el Legado.
Pero hay que decir alto y claro, si a estas alturas hay interés por el Legado, máxime cuando ni él mismo ni la figura de Antonio Segovia Lobillo, figura recogida en el apartado 5 y Circunstancias culturales paginas 55 y 58, de la Memoria presentada para que Vélez-Málaga consiga la declaración de Municipio de Gran Población.
“Pero la vida cultural de Vélez-Málaga no se circunscribe sólo a la parte oficial, sino que también participan una nómina de pintores, escritores, poetas, periodistas, etc. que han hecho, sobre todo a partir del siglo XX, mucho más rico el panorama, como por ejemplo el pintor Francisco Hernández, el poeta Joaquín Lobato y el escritor Francisco Díaz Guerra. También hay una serie de personajes que está dando un empuje cultural e intelectual al municipio, como los poetas José María Matás y Salvador Gutiérrez, los escritores Francisco Guerrero, Miguel Córdoba y Francisco Gálvez, pintores como Luis Mugar, Damián Román o Juan Jurado Lorca (que da nombre al parque más céntrico), periodistas y presentadores como Rafael Ruiz, Fran Calleja, Enrique Hidalgo o Antonio Ortega, articulistas como Antonio Colomer o ceramistas y escultores como José Gálvez.
La realidad cultural de Vélez-Málaga la podemos resumir en el siguiente cuadro:
La apuesta del municipio de Vélez-Málaga por la Cultura es clara y decidida. Buena prueba de ello es la reciente constitución de la Fundación para el fomento de la cultura, educación y el desarrollo de Vélez Málaga. Así, el ayuntamiento ejerce el mecenazgo de esta fundación de carácter cultural. Son fines de esta Fundación la promoción, desarrollo, protección y fomento de estudios e investigaciones sobre temas y actividades sociales, culturales y educacionales,
Cuenta con un amplio Catálogo de Patrimonio de Bienes de Interés Cultural (BIC), donde destacan desde su Centro Histórico, la Alcazaba, las murallas, o la Casa Cervantes, hasta sus numerosos yacimientos arqueológicos de la etapa fenicia o ibero- púnica.
De incalculable valor cultural podemos catalogar la obra de la ilustre veleña María Zambrano. Para ello se crea la Fundación María Zambrano, en 1987 teniendo por objeto esencial la difusión y perduración del pensamiento y de la obra de esta insigne filósofa y ensayista, discípula de Ortega y Gasset.
En artesanía, la cerámica artesanal veleña moldeando el barro a mano como lo introdujeron los árabes en la península hace más de mil años.
En la agenda cultural, destacan desde el Festival Flamenco Juan Breva, al Certamen de monólogos, o el festival de otoño de viñetas. El municipio es una de las sedes de la universidad de verano de la Universidad de Málaga y en ella se imparten cursos de verano.
A nivel de museos, el principal es el Museo de la Semana Santa en la Iglesia de Santa María la Mayor. No obstante, existen una serie de proyectos museísticos en distintas fases de finalización: Centro de Arte Contemporáneo, el Museo de Interpretación de la Piedra en Valle-Niza, el Museo de los Pósitos; el Museo de Interpretación de la Caña de Azúcar y el de Arte y Costumbres Populares, el Museo de Interpretación del Mundo Musulmán; y los centros de interpretación de los yacimientos arqueológicos de Toscanos, Jardín y Cerro del Mar. Destaca también la próxima apertura del Museo de Arte Fenicio.
Hay también 6 salas de exposiciones, 7 bibliotecas, 2 teatros, 6 salas de conferencias y congresos y 12 salas de cine con aforo para 2.392 personas.
Respecto a la Gastronomía, la cocina veleña presenta una variedad muy rica en sabores de origen fenicio y árabe y se apoya especialmente en el vino y en el aceite.”
No se puede obviar en un documento del tal importancia, que representa la Carta Magna de presentación de Vélez Málaga para optar a Municipio de gran población, sobre todo atendiendo al contenido de la Ley andaluza 2/2008 del 10.12., donde entre otras cuestiones señala “superen los 75.000 habitantes”, que presenten circunstancias económicas, sociales, históricas o culturales especiales.
¿Serán especiales la colección de mas de 180 obras y el pensamiento de Antonio Segovia Lobillo entre sus cuartillas, folios y libros, así como la lista de los mas destacados artistas, escritores y poetas, todos ellos del siglo XX y XXI? Que no aparecen. Menos mal que han quedado sus nombre recogidos en los dos libros editados “Historia del Arte en Vélez-Málaga” 1987 y “ Poetas y escritores de la Axarquia” 1991 o las obras de nuestro historiador D. Francisco Montoro “ Cien veleños notables”1982 y tantos mas de esa nómina veleña tan rica en creatividad.
Y vuelvo a hacer la misma pregunta , esta vez al pueblo – ciudad de Vélez, a la sociedad veleña. ¿Quieren el Legado? O se busca otra alternativa? Pero lo que si es verdad, es que el tiempo pasa para todos y no estamos nuevamente para presentar los merecimientos de personas que han marcado un antes y un después en la Historia de la Axarquia, para eso está precisamente la Historia, y nosotros para dar fe, pero con un lugar para el estudio de su pensamiento y ordenamiento de la documentación que esta depositada desde el 2006 en las dependencias del Palacio Marqués de Beniel. Un nuevo paso hasta colocarnos nuevamente en el punto de partida.
Por cierto a Antonio Segovia Lobillo se le concedió la primera Medalla de Oro de la Ciudad y no figura tampoco en la lista de las concesiones del Ayuntamiento.
Como diría nuestro amigo D. Francisco Montoro, ¡Menuda historia!
Juan Antonio Segovia Páez
Presidente de la Fundación Antonio Segovia Lobillo


