Desde el pasado mes de junio que envié a este periódico mi malestar por lo deficiente del acceso al párking del Mercado de Bailén y dos escritos más posteriores y al día de la fecha da pena y repelancia pasar por ese lugar, con el suelo empedrado hundido, varios alcorques destrozados, las personas pasando con un prudencia inusitada...¡Hasta cuando seguir con esa dessvergüenza?. ¿Hasta cuándo?


