Por cuarto año consecutivo, la Asociación Histórico –Cultural “Teodoro Reding” llevará a cabo el homenaje al Corregidor Reding, los héroes malagueños de la Guerra de la Independencia y los soldados suizos que sacrificaron sus vidas por nuestros derechos en aquella contienda. Será el próximo 10 de Septiembre a las 13:00 horas en la Plaza de la Constitución de Málaga, con un desfile previo de grupos de Recreación Histórica desde la llamada Fuente de Reding.
Esta conmemoración, que además celebra la paz y amistad entre los países que hace 200 años estuvieron enfrentados, siempre ha tenido lugar a finales de Mayo por la proximidad al aniversario anual de la constitución de la Junta de Málaga, pero este año engloba otro acto cargado de gran simbolismo.
Dos días antes, el 8 de Septiembre, el colectivo entregará a la Real Hermandad de Santa María de la Victoria una réplica del águila napoleónica (mástil de bandera con la figura de un águila de bronce) tomada a la 1ª Legión de Reserva en Bailén; un trofeo que fue colocado solemnemente en la Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria en la tarde del 7 de Septiembre de 1808 para recuerdo y reconocimiento de la importante contribución de Málaga a aquella victoria, la primera sobre las tropas de Napoleón en toda Europa. Tendrá lugar en la Plaza del Santuario, último punto de la tradicional procesión, sobre las 23:00 horas.
EL ÁGUILA DE MÁLAGA
Tras la gloriosa Batalla de Bailén (19 de Julio de 1808) en la que, al mando del general Teodoro Reding (entonces Gobernador Militar y Corregidor de Málaga), tanto se distinguieron los voluntarios malagueños así como las tropas de guarnición de Málaga, un ejército napoleónico capitulaba por primera vez en el marco del I Imperio.
De entre las enseñas que los generales Dupont y Vedel entregaron al ejército español, destacaban cuatro águilas (mástil de madera para bandera coronado por la figura de un águila de bronce con sus alas desplegadas, símbolo imperial cuya pérdida en la batalla suponía la humillación total). Dos de ellas pertenecían a la Guardia de París, una al 4º Regimiento suizo al servicio de Napoleón y la última a la 1ª Legión de Reserva.
La mayoría de los trofeos tomados al enemigo, incluyendo las tres primeras águilas, se depositaron en la Real Capilla de la Catedral de Sevilla por orden del General Francisco Javier Castaños, que ofreció la victoria de Bailén a San Fernando. Sin embargo, el cuarto águila llegaría posteriormente a Sevilla, y su Junta decidió enviarla con “jinetes de honor” a Málaga por el importante papel que había tenido en la llamada Campaña de Andalucía, recibiéndola el Corregidor Regente Justo Martínez de Baños en ausencia de Reding.
Ésta sería colocada solemnemente junto a otros trofeos para el recuerdo y triunfo de nuestros soldados en la Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria en la tarde del 7 de Septiembre de 1808.
Pero sería así por poco tiempo, pues a principios de 1810 las tropas napoleónicas vuelven a entrar en Andalucía. Halladas las enseñas en Sevilla, el Cabildo de dicha ciudad se ve obligado devolverlas a los franceses pero, antes de ser enviadas a París, se les añade el águila de Málaga encontrada por el General Horace Sebastiani tras la ocupación de la ciudad el 5 de Febrero de 1810.
Se desconoce qué ocurrió con el águila tras su llegada a Francia, pero seguramente debió pasar al Museo de Artillería de Santo Tomás donde sería destruido junto a otras banderas la noche del 30 de Marzo de 1814 para evitar su captura por parte del ejército prusiano.
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