MUJERES EN LAS VEREDAS
Balance de un año trabajando por la recuperación del patrimonio perdido en las laderas Sur de Sierra Blanca.
En el otoño de 2008 cuatro mujeres: María, Dolores, Pilar y Nuria, emprendieron la difícil tarea de recuperar los caminos sepultados bajo la maleza en la Sierra de Marbella. Algunas de estas mujeres, viejas conocedoras de las antiguas veredas, añoraban caminar por ellas recordando la belleza y grandiosidad de sus abruptas cañadas. Con el deseo de volver a disfrutar de tan valioso tesoro, tomaron prestadas dos tijeras podadoras de La Asociación Ecologista Pinsapo y decididas comenzaron a desbrozar la espectacular “Vereda del Faro”. ¡Pero tenían que hacer algo más que cortar matas! Todas ellas estaban decididas a que sus esfuerzos fuera una forma de denunciar el total abandono en que se encuentra las laderas Sur del macizo. Pensaron que ante las autoridades competentes sus denuncias como personas físicas no serian escuchadas, y ahí fue donde decidieron unirse para crear la asociación “Mujeres en las Veredas”. Ya con los estatutos en marcha empezaron a hacer una convocatoria por mes, para pedir ayuda a quienes quisieran colaborar con ellas en ese difícil proyecto.
La respuesta de las personas afines a sus ideas fue desde el principio espectacular. Acudieron a las actuaciones José Antonio, Juan con sus dos hijos Jesús y Juan, Jesús, Dani, Inmaculada, Lina, Mamen, Reme, Manolo, Salvador, Bill, Úrsula, Mabel, Mª Luisa, Maria Antonia, etc.
La labor que habían emprendido estas mujeres caminó de boca en boca y Concha Montes las entrevistó en su programa de radio local. Esa entrevista fue escuchada por Antonio Espada, Concejal del Departamento de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Marbella, el cuál les ofreció herramientas y de esa forma, consiguieron tener sus propias herramientas para seguir adelante con sus objetivos.
Con tres tijeras podadoras grandes y una pequeña, más un hacha, una zoleta, un escardillo y quince pares de guantes, siguieron desbrozando varios días a la semana. Unas veces podían Dolores y María, otras se les unían Nuria, José Antonio o Pilar. Así con su día a día y la ayuda de los simpatizantes que acudían a sus llamadas mensuales, poco a poco fueron despejando de maleza cuatro kilómetros y medio; de los cinco y medio que tiene en total el recorrido.
El colectivo creo un blog (mujeresenlasveredas.blogspot.com) donde poder mostrar a la gente como iban avanzando en su proyecto y al mismo tiempo mostrar a todos, por medio de fotografías, la rica vegetación y los valores paisajísticos de la senda.
¡Para el mes de abril del 2009 pudieron inaugurar la vereda! El día fue luminoso y radiante y entre todos los asistentes a la inauguración existió un mutuo disfrute de lo que la naturaleza brindaba en cada parte del camino. Una de las personas que les acompañó fue Paco Lima, buen conocedor y amante de Sierra Blanca, el relato de sus vivencias en esta sierra fue uno de los recuerdos más agradables de ese día. El momento cumbre de la excursión llego en el Puerto las golondrinas donde brindaron, con unas botellas de vino que llevó María, por el privilegio de poder disfrutar de ese camino y de la belleza que le rodea. En ese hermoso lugar el caminante queda hechizado por la bonita vista que brinda Marbella a orillas del Mediterráneo, no hay otro enclave desde donde esta carismática ciudad luzca mejor sus encantos y ese día a todos los asistentes los deslumbró.
En los meses de duro calor, no pudiendo estar mucho tiempo sin pisar la senda, los integrantes de esta asociación, simpatizantes y valientes visitantes esporádicos de este litoral, caminaban por el sendero de madrugada o en las noches de luna, para seguir disfrutando de todo lo que la naturaleza ofrece en este pequeño, pero hermoso lugar del mundo.
A principios de verano el Departamento de Medio Ambiente del Ayuntamiento, facilitó a la asociación los postes y tablillas necesarias para la correcta señalización de la vereda, y durante el periodo estival la actividad laboral de ese colectivo siguió alejado de la montaña. De nuevo todo el que pudo echo una mano para grabar y tallar las letras en las maderas.
En la grabación y preparación de los postes y señales colaboraron, Dani, María, Nuria, Jesús y Dolores. Marián una escultora de las Vascongadas de vacaciones en Marbella talló tres tablillas de señalización e hizo unos apuntes para el logotipo de la asociación; que más tarde terminaría en su lugar de origen. El dibujo que ella creó es hoy el logotipo que lidera a este colectivo.
A mediados de septiembre cuando el calor fue cediendo, los trabajos en la montaña volvieron a comenzar, y esta vez los esfuerzos fueron dirigidos a transportar todo lo necesario para colocar cada poste en el lugar que les tenían asignado. Al menos un día a la semana: Juan, María, Dolores y Nuria hacían el recorrido llevando en sus mochilas, unas veces agua, otras, arena o cemento. Así fueron dejando en cada punto los materiales que más adelante se necesitarían para la colocación de los postes.
El domingo veinte de septiembre Dani, David, Nuria y Dolores colocaron los tres primeros postes; dos pequeños con flechas de orientación y uno grande con tablillas de información. El primer palo pequeño lo colocaron al Oeste del Valle de Puerto Rico Bajo y el segundo fue puesto en la Hoya las Golondrinas. El tercer poste lo pusieron un poco más abajo del Puerto las Golondrinas, ese poste tiene tres tablillas de información: Puerto Rico Bajo, Puerto las Pitas y Mirador de los Gitanos.
El sábado veintiséis de septiembre Juan abrió los hoyos para las señales que iban en los puntos más altos. El viernes dos de octubre Salvador hizo los dos agujeros que faltaban en el valle al comienzo de la ruta, y el sábado tres de octubre un grupo de dieciséis personas y un borriquillo colocaron tres postes pequeños con flecha de orientación y dos grande con tablillas de información. Los palos pequeños con flechas de orientación lo colocaron: el primero junto a la barrera del carril de la finca en Puerto Rico Bajo, el segundo cerca de la casa en la parte alta del valle, indicando desde un lado del carril el comienzo de la vereda y el tercero lo colocaron en la Montua. Los dos postes grandes fueron colocados: el primero en Puerto Rico Alto con tres tablillas de información: Juanar, Marbella y Puerto las Pitas, y el segundo en el Puerto las Pitas con dos tablillas de información: Puerto Rico Alto y Puerto las Golondrinas, en ese poste también colocaron una rodaja del tronco de un pino con el nombre de la senda “Vereda del Faro” y el de la asociación que ha realizado ese trabajo.
La señalización de esta vereda son las primeras señales de orientación que se han colocado en los sendero de la parte Sur de Sierra Blanca. “Mujeres en las Veredas” cree que con esta ultima actuación, con la cual a terminado la apertura de este sendero, se abre una era de prosperidad para todos los caminos sepultados bajo la maleza de cañadas y laderas en la Sierra de Marbella. Esta asociación aspira a que los senderos se abran, se mantengan abiertos y señalizados, con sus correspondientes guías y mapas, para el disfrute de la ciudadanía de todo el entorno y del visitante que quiera caminar, conocer y disfrutar de tan valioso legado.


