Supongo que casi todo el mundo en Málaga y alrededores conoce el Parque Tecnológico de Andalucía (PTA). Cuando se escucha hablar de él, generalmente a uno le viene a la cabeza una imagen de modernidad y sofisticación. Sin embargo los que tenemos nuestro puesto de trabajo en él conocemos realmente lo que supone ir a diario a trabajar allí. La imagen vanguardista, marcada por los numerosos edificios singulares y las amplias zonas verdes, contrasta con la racanería funcional del PTA. El primer problema que uno se encuentra está en el acceso al Parque. Desde la A-357, la salida del PTA, común a la de Campanillas, es un carril con una curva a 90º y con una limitación de velocidad de 40 km/h; ahí encontramos los primeros atascos. Una vez superado esto hay que enfrentarse a la rotonda previa a la entrada del PTA, con 5 accesos y salidas a ella y sólo dos carriles. Además del follón propio de la rotonda, como el acceso del parque es de un solo carril, generalmente la cola de coches a las horas de entrada invade la rotonda. Una vez dentro del PTA, sólo queda aparcar. Los aparcamientos interiores de los edificios tienen capacidad para una pequeña parte de los coches, lo que es normal. Lo que ya no es tan normal es que no haya suficientes plazas en los viales o en zonas de aparcamiento en superficie. Por lo tanto hay que dar mil vueltas y aparcar en el quinto pino o hacerlo en algunos descampados que la gente ha tomado para ello. En este último caso, los días que llueve es conveniente llevar botas de agua.
Lo peor de todo esto es que los problemas actuales no serán nada comparados con los que vendrán. Se podría decir que el PTA a día de hoy está medio vacío; se están construyendo gran número de edificios nuevos y poco a poco se van llenando las oficinas que estaban sin ocupar, que no son pocas. Realmente se puede apreciar mes a mes la “evolución” del Parque en el aumento de los atascos en horas de entrada y salida y en la dificultad para aparcar. Son especialmente impresionantes los atascos que se forman los viernes para salir a eso de las 3 de la tarde.
También hay que mencionar la calidad del transporte público a este gran polo empresarial. Sólo la línea 25 de la EMT llega al PTA y no a todas las horas se introduce en el Parque. Cuando no lo hace, a la hora de salida por la tarde, hay que recorrer una buena distancia hasta la rotonda de entrada y cruzar la carretera, jugándose la vida, hasta la parada, ya que no hay paso de cebra. Parada que además está en medio de una rotonda sin apartadero; es de extrañar que no haya más accidentes de los que hay. Para más guasa, el 25 pasa por el Centro de Transportes y tiene que atravesar Campanillas, por lo que ya se tira lo suyo para realizar su recorrido, al margen de atascos de entrada o salida en Málaga o en el propio Parque. Por otro lado, si no se vive en el centro de Málaga o por la zona de la Avda. de Andalucía, llegar en autobús al PTA es un suplicio, ya que el 25 sólo pasa por esa zona. Todo esto unido a que la frecuencia en hora punta de la línea 25 es de 20 minutos, hace que venir en autobús sea una alternativa poco recomendable en general.
Es vergonzoso que se trate de implantar un parque empresarial de estas características, a 13 Km de Málaga, y se haya tenido tan poca vista en temas vitales como el acceso, los aparcamientos para los trabajadores y visitantes y el transporte público. Supongo que en poco tiempo el PTA será otro punto negro más en la red de comunicaciones de Málaga y una pesadilla diaria para muchos trabajadores. Se supone que una empresa decide implantarse aquí para evitar los problemas que presentan en el centro de Málaga; al menos al centro llega el transporte público medianamente en condiciones. Eso sí, el Parque Tecnológico está quedando muy mono.
Llevo tiempo tratando de hacerme eco de la penosas condiciones del PTA, que además empeoran cada día, mientras a los políticos se les llena la boca con símbolos de modernidad como el PTA, Malaga Valley. Me gustaría que entre todos (lectores, periodistas, quien sea) intentemos hacer sonar este tema para que cuando alguién se quiera enorgullecer del PTA, se ponga colorado. Por el bien de todos y por el bien de Málaga, porque esto no es más que una parte más de todos los problemas de la ciudad (transporte público, tráfico, limpieza,...) ante los cuales parecemos estar todos indolentes. A ver si lo vamos consiguiendo


