Tengo por costumbre, pues mi jubilación me lo permite, de enviar al Diario SUR, aquellas anomalías que considero máxima atención, como fue el caso de los frontales de los puestos de pescaderia del Mercado de Atarazanas que estaban, peligrosamente oxidados. Ayer pasé a visitarlo con mi esposa y que gran alegría recibí cuando observé que dichos frontales habían sido sustituidos por planchas de acero inoxible. Pregunté a un vendedor de puesto y me dijo que lo cambiáron el mes pasado. Bueno pues lo mismo que comenté a quién se le había ocurrido colocar planchas galvanizadas, ahora, felicito al Excmo. Ayuntamiento su rápida sustitución. Que todo sea por una Málaga mejor, de todos los campos. Un saludo.


