Días pasados tuve que desplazarme a Málaga sobre las 5 de la tarde y opté por el Cercanías, por aquello de no usar el coche y poner mi granito de arena para evitar el temido cambio climático. Pues vereis, la ida con 26 grados en el interior del tren fue medio soportable, la gente se abanicaba y todos lo achacábamos a las medidas del Gobierno de subir las temperaturas de los aires acondicionados por ahorrar y eso... Pero la vuelta fue terrible. Calculo que más de 500 personas en el tren, temperatura del termómetro interior 32 grados, lo que añadido al sol de pleno, podía elevarla a 40. Por supuesto el tren completamente cerrado, porque para eso tiene su sistema de refrigeración, con lo que ni siquiera quedaba el recurso de abrir una ventanilla... Y así tres cuartos de hora de viaje para cubrir 30 kms. de Málaga a Fuengirola.
Y yo me pregunto: Cuantos miles de turistas y viajeros tendrán que vivir este verano esta misma situación? ¿Como hablarán de bien de nuestra Costa del Sol, cuando lleguen a sus paises de origen?. ¿Es esta la forma que tiene el Gobierno de fomentar el transporte público?. ¿Viajan los alcaldes de Fuengirola, Benalmádena o Torremolinos en el Cercanías con frecuencia, o al menos se preocupan de exigir a Renfe un servicio mínimamente adecuado?.
Y a Renfe, le preguntaría, para ser esta linea de Cercanías una de las más rentables y utilizadas de España, son ustedes conscientes del pésimo servicio que están ofreciendo, y del enorme perjuicio que le hacen a nuestra imagen turística?
Seguro que no hay respuestas... y menos de los alcaldes, porque en sus coches oficiales el aire acondicionado siempre funciona.


