La nueva Ley de Víctimas del Terrorismo culmina su tramitación parlamentaria hoy en el Senado poniendo fin a su periplo en la Cortes Generales. La Asociación ProGuardia Civil (APROGC) y esta Federación consideran acertada esta nueva ley ya que reconoce y repara el dolor de muchas familias. No obstante, la Asociación Pro Guardia Civil (APROGC) considera que debe figurar una mención expresa a la Guardia Civil por varios motivos fundamentales:
_ El primer asesinado por ETA fue el guardia civil Pardines (el segundo según otras fuentes) en junio de 1968.
_ Los últimos asesinados por ETA en atentado fueron los guardias civiles Carlos Sáez de Tejada y Diego Salvá en Palmanova en julio de 2009.
_ Durante esos 41 años fueron asesinados 208 guardias civiles, siendo el colectivo más numeroso que ha sufrido la barbarie terrorista (un cuarto del total de víctimas de ETA); a esos agentes hay que sumar esposas, hijos y demás familiares que también fueron cruelmente asesinados.
_ Los atentados más letales fueron contra guardias civiles: Cuartel de Zaragoza y Vic, Autobús de la Plaza de la República Dominicana, etc.
_ La Guardia civil con su trabajo y con su esfuerzo ha derrotado policialmente a ETA hasta el punto de estar prácticamente desmantelada y contra las cuerdas.
Su agonía se debe al trabajo de muchos guardias civiles que durante años se han dejado la piel para poder hoy disfrutar de paz y seguridad en nuestro país.
La Asociación Pro Guardia Civil (APROGC) y la Federación de Asociaciones de Antiguos Guardias Civiles Auxiliares de España insta a los poderes legislativos de nuestro país para que figure un reconocimiento expreso a la Guardia Civil y los guardias civiles en el preámbulo de la ley de víctimas del terrorismo que hoy se tramita en las Cortes Generales. Es de justicia.
Desde APROGC y la Federación de Asociaciones de Antiguos Guardias Civiles Auxiliares, consideramos que era necesario incluir una referencia a quien más ha sufrido el terrorismo de todos los grupos asesinos que en este país han existido y, no solo los propios Guardias Civiles, si no también nuestras familias y más tristemente, nuestros hijos, atacados cuando jugaban o dormían.
¡ES DE JUSTICIA!


